
A partir del eje expresivo y revelador con que Michael Burleigh expone
la historia de manera magistral, tal como un acontecimiento que engrana
todo un sistema encadenado, y que va mas allá del espacio-tiempo
que desarrolla el escritor, ofrece como característica esencial, que
la historia es un juego que se re-transforma con los actores, apoyándose
en las acciones revisionistas de los hombres actuantes.
“Dado que en la historia del laicismo europeo hay periodos oscuros,
incluido un genocidio cometido en nombre de la Razón, quizás las personas
religiosas deberían mostrarse menos a la defensiva de lo que suelen
frente a los ataques de racionalistas académicos airados y vulgares”
La intencionalidad del escritor, con respecto al armazón del libro: Poder Terrenal. Religión y política en Europa.
De la Revolución Francesa a la primera guerra mundial viene dada en la misma introducción: “La intención original era
analizar algunas religiones políticas, sobre todo los cultos cívicos
de los jacobinos durante la Revolución Francesa y las festividades
y espectáculos no menos extraños de los bolcheviques, los fascistas
y los nacionalista” Pero, en efecto, la multiplicidad de acontecimientos
históricos desbordaron la reconstrucción de un pensamiento o de una
estructura, que ya tenía prevista en sus investigaciones, dando al
traste de dependencia de los temas políticos –religiosos.
Si bien esa armonía entre Política y Religión se ha visto como
matrimonio inseparable, como así lo demuestra Burleigh, no es
menos cierto que ambas siempre han codiciado el poder, como elemento
unidimensional que posibilita el control de los hombres. En tal virtud,
es que en el desarrollo del libro, vemos como los actores en que se
despliega el libro buscan de todo forma recrear una simbiosis o una
mezcolanza, mejor dicho, de elementos de ambos temas. Naciones donde
históricamente el papel de la religión oficial jugaba un papel, dejan
a un lado dicha religión, así propugnando tomar elementos razonables
para la idealización divina en el hombre o apostar al laicismo. “La
religión civil significa la incorporación a la cultura política de
una alusión religiosa mínima, especialmente en sociedades, como Estados
Unidos, donde existe una separación constitucional de la Iglesia y
Estado”
Como expresara un escritor: Leer siempre envuelve una aventura. De
alguna forma este libro pinta todo un panorama de complejidades histórico
– institucional, teniendo como fondo la política y la religión
desde la Revolución Francesa hasta la Gran Guerra. Además la lectura
de este libro desdobla los disímiles credos, que de alguna manera rebuscaron
desplazar al cristianismo. Métodos que van desde la violencia, como
los practicados por los jacobinos. Socialismo o por defecto, liberalismo.
De todas formas, más que estas breves notas, que no son abarcadoras,
debemos ir más a fondo a personalidades representativas de movimientos
como: Saint-Simon, Robert Owen, Joseph de Maistre, entre otros.
Si queremos ser mas abarcadores, es tiempo de recomendarte que te
de una hojeadas al libro.
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