Los herederos del académico que custodiaba la correspondencia entre Galdós y Pardo Bazán denuncian la desaparición de las cartas
Agustín González de Amezúa y Mayo en su biblioteca, en una imagen facilitada por la familia. La pista sobre el paradero de las misivas reapareció a finales de 2020 cuando un librero de Madrid aseguró haberlas visto en una casa de la capital hacía unos 30 años. El enigma en torno al paradero de las cartas que Benito Pérez Galdós envió a Emilia Pardo Bazán tiene un nuevo capítulo. Los herederos de Agustín González de Amezúa y Mayo, miembro de la Real Academia de la Lengua (RAE) desde 1929 hasta su fallecimiento en 1956, que custodió la correspondencia entre los dos escritores españoles del siglo XIX, han denunciado ante la Policía la desaparición de estas misivas, según han confirmado a EL PAÍS fuentes conocedoras de este procedimiento. Tras la muerte del académico, dueño de una de las bibliotec...