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Mostrando las entradas etiquetadas como Reino Unido

Literatura de resistencia ante el apocalipsis británico

Las novelas que se escriben en el Reino Unido pintan un territorio aislado, simplista y con aires distópicos, que encaja demasiado bien con la realidad inhóspita de la era pos-Brexit. Las largas colas ante las gasolineras y los estantes vacíos en las tiendas no son imágenes muy diferentes de los escenarios apocalípticos que están pintando los autores británicos en sus últimos libros. Se extiende una mirada literaria que, por esta vez, encaja a la perfección con la realidad de un país que ha echado el cerrojo al exterior, que se repliega en sí mismo y que enarbola un orgullo patrio que, en pleno desafío a su propia historia, lo aparta del mundo. Igual que George Orwell retrató en  1984  cómo media Europa se oscurecía bajo el manto del totalitarismo, nuevos libros están sentando las bases de esta era de aislamiento, de simplismo y de miedo al extranjero, sea en formato distópico o con aires de realismo. “Inglaterra es infinitamente más pobre y ocupa un lugar económica y cultural...

La Historia desentierra Treblinka

Treblinka era uno de los argumentos preferidos de los negacionistas del Holocausto. Los testimonios de los supervivientes y los documentos hablaban de un campo de exterminio a hora y media de Varsovia, pero en el punto indicado solo había una loma verde, una granja, un bosque. Nada que ver con los barracones y con las duchas de Auschwitz. Nunca se habían hallado evidencias de la maquinaria del mal que acabó con entre 700.000 y 900.000 judíos y un número indeterminado de gitanos. Nunca... hasta ahora. Un equipo de la  Universidad de Staffordshire (Reino Unido), comandado por la arqueóloga forense  Caroline Sturdy Colls , ha encontrado la primera evidencia física de las cámaras de gas, cimientos y losas, además de varias fosas comunes. Su investigación no solo es importante porque aporta la única prueba tangible de que  Treblinka no es un mito,  sino por los medios empleados para dar con ella. Durante seis años, explicaba ayer a EL PAÍS la doctora, se hicieron map...

Lewis Carroll: “A veces casi desearía no haber escrito ninguno de mis libros”

Las aventuras de una niña llamada Alicia que se cuela por un agujero para emerger en el País de las Maravillas convirtieron a Lewis Carroll en un autor reconocido y exitoso, en un  famoso  de su tiempo. Y sin embargo, el creador de aquel fantástico relato deseó un día no haber escrito el libro que acabó consagrándole como leyenda literaria. Charles Lutwidge Dodgson (1832-1898), el verdadero nombre de un escritor que intentaba guardar celosamente su privacidad bajo el refugio de un seudónimo, encajó mal que su identidad dejara de ser un secreto. El escrutinio público le hacía sentirse como un animal de zoológico, tal y como se lamenta en una carta dirigida a una amiga que acaba de salir a la luz con ocasión de su subasta  por la casa Bonhams  el próximo miércoles en Londres. “Toda esta clase de publicidad conduce a los desconocidos a vincular mi verdadero nombre con el libro, a que me señalen, a que me miren y me traten como a si fuera un león”, escribió a su confi...

Hanif Kureishi: “En una novela te puedes permitir ir a la deriva; en las películas, no”

Hanif Kureishi (Londres, 1954), uno de los grandes de las letras británicas, es un creador que se abre camino a machetazos en las almas de sus lectores, un autor que incluso ha desnudado sus sentimientos en  obras biográficas como   Mi oído en su corazón .  Hijo de paquistaní e inglesa, con el tiempo Kureishi se ha alejado de la imagen de “otro autor más que reflexiona sobre la inmigración asiática en Reino Unido”. Pero no será tan fácil que se quite el marchamo de  padre  de El buda de los suburbios . También ha sido guionista, entre otras, de  Mi hermosa lavandería,   Sammy y Rosie se lo montan o Londres me mata  (que él mismo dirigió). Ayer estrenó en España su última incursión fílmica:  Le week-end,  de Roger Michell, acidísima reflexión sobre lo que mantiene unidos a los viejos matrimonios, tras una vida marcada por las desilusiones y las oportunidades truncadas. Así que los ojillos nerviosos, chispeantes e irónicos de Kureishi...

Diez siglos para una declaración de amor a París

Edward Rutherfurd  (Salisbury, Reino Unido, 1948) es un novelista de enorme éxito internacional especializado en voluminosas novelas históricas en las que sagas familiares ficticias corren aventuras a lo largo de los siglos en una ciudad determinada, que queda minuciosamente descrita tanto en su evolución física como en los acontecimientos históricos más destacados que tuvieron lugar en ella y los personajes más influyentes de su devenir político y social. Hasta la fecha se han publicado en España (Roca Editorial)  Londres ,  Nueva York , y ahora París . Miembro de una familia de escritores (su abuelo paterno, su madre, su tío...) y emparentado con Walter Scott (lo que tiene a gala), a los 10 años tuvo que permanecer recluido en la cama durante semanas por una enfermedad, y sus padres le regalaron una novela de C. Forester. Ese libro le fascinó y a continuación leyó todas las demás de la saga del marino Horatio Hornblower, que corre mil aventuras durante las guerras ...

Prohibir un libro es invitar a leerlo

Estupor en la Red y en las librerías masivas del mundo anglosajón. Escritores de ficción se han quitado de encima los intermediarios tradicionales del libro y editan por su cuenta obras entre las cuales ahora se cuelan textos considerados obscenos o pornográficos. ¿Es obscenidad? ¿Resulta eficaz prohibir su circulación? La historia está llena de libros que en su momento fueron acusados de obscenos, para convertirse en obras de arte ensalzadas. Tanto en Estados Unidos como en Inglaterra, donde tradicionalmente se han producido los mayores ataques de pánico popular ante los avances de la pornografía, las compuertas han empezado a cerrarse. Grandes librerías como Amazon o la cadena WH Smith han decidido prohibir muchos de esos títulos, acusados de estimular el incesto, la pedofilia, la violencia sexual o el bestialismo. Algunas cadenas tardaron en reaccionar ante el clamor de las organizaciones que persiguen la pornografía. Pero finalmente Amazon, Barnes & Noble, Waterstones…, ...

El nacionalismo cultural se adueña del premio Booker

Hoy se falla en Londres el último  Man Booker Prize  que no tiene ámbito global. A partir del próximo año, el premio literario con más solera y prestigio de Reino Unido, que en la actualidad está reservado a obras en inglés publicadas en Gran Bretaña por autores con pasaporte británico, irlandés, de algún país de la Commonwealth o de Zimbabue, se extenderá a todo el globo anglohablante. Es decir, a escritores de Estados Unidos. Una decisión que ha generado una intensa polémica. Entre los críticos está el inglés Jim Crace, favorito en las apuestas para llevarse el premio esta noche con Harvest,  una historia rural en la Inglaterra del siglo XVI. Crace cree que “algo se echará a perder” abriendo el premio a los autores estadounidenses. Y no es que él tenga nada que perder personalmente: en su día aseguró que  Harvest  es su última novela de una carrera empezada en 1974. Si cumple su palabra, la de este año es su última oportunidad para ganar el premio, con o s...

Granta señala a los mejores jóvenes novelistas británicos de la década

La paquistaní Kamila Shamsie, el estadounidense Ben Markovits y la china Xiaolu Guo son escritores que comparten la atención de los medios literarios del Reino Unido donde, independientemente de sus diversos lugares de origen, vienen afianzando sus respectivas carreras en los últimos años. A partir de hoy, sus nombres y los de otros diecisiete compañeros de letras , entre los que por primera vez las mujeres ejercen de mayoría, van a verse propulsados gracias a la prestigiosa revista Granta que, sólo una vez en cada década, decide inmortalizar en su portada a quienes considera “los mejores jóvenes novelistas británicos” (menores de 40 años). Muchos de ellos proceden además de territorios extranjeros o son hijos de inmigrantes, un hecho que alimenta el debate sobre qué significa ser británico en el siglo XXI. Quizá falten o sobren firmas en esta lista del 2013, pero la tradición establecida por una publicación que en su día auspició a Martin Amis, Julian Barnes, Kazuo Ishig...