Madrid, 11 mar (EFE).- Al colombiano Juan Cárdenas no le queda ápice del realismo mágico, de hecho no le interesa, pero con su propuesta literaria, una experiencia radical e intensa, se ha convertido en un autor necesario para entender la realidad de su país, como muestra "Los estratos", una lupa sobre la desigualdad. Un novela donde la realidad alimenta a la literatura y al revés, donde el lenguaje se convierte en una superficie acolchada en la que rebotan todos los acontecimientos que le suceden al supuesto protagonista: un hombre, una voz, que está interferida, a su vez, por otras muchas voces, y por donde su infancia, familia y matrimonio también se descomponen. Y todo ello con Colombia como territorio sin nombre -como las cosas y los personajes- y protagonista de la tercera novela de Juan Cárdenas (Popayán, 1978), quien reside en Madrid desde 2008, cuando vino con una beca de creación en la mítica Residencia de Estudiantes. Desde entonces, id...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción