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Mostrando las entradas etiquetadas como Fiodor Dostsyevski

La literatura y las loterías

                       Fiódor Dostoievski, Gabriel García Márquez y Jorge Luis Borges Favorecer al gran delincuente oligárquico, burgués o al clasemediero, si alto, mucho mejor, y por supuesto, para proteger a quienes la aprueban cuando necesiten su protección. 1. Uno de los temas que más fascina a los escritores es el de las loterías del mundo y sus mecanismos de funcionamiento. Incluso hay una tesis literaria que sostiene, como vulgata, que la literatura y la escritura son un juego. Y está la otra tesis que compara la literatura con un juego de ajedrez; o la versión matemática que considera la literatura como un cálculo de posibilidades. Todas estas teorías son metáforas semióticas que la doxa admite como verdades irrefragables y las creencias sociales las validan al funcionar como una dictadura . 2 . La fascinación que ejercen estas teorías literarias como metáforas semi...

Dostoevsky and the christian tradition

El gran escritor ruso del siglo XIX Fyodor Dostoievski es universalmente reconocido por su profundidad psicológica y por ser un analista penetrante de la condición humana moderna. También se le atribuye amplia y justamente su anticipación profética del totalitarismo asesino de izquierda del siglo XX. Además, una variedad de pensadores religiosos influyentes, incluidos Karl Barth, Nikolai Berdyaev, Romano Guardini, Henri de Lubac y Malcolm Muggeridge, han celebrado a Dostoievsky como el escritor cristiano moderno por excelencia, un testigo luminoso de la verdad del cristianismo en medio de lo espiritual e intelectual de las  dislocaciones de la era moderna. Pero estos pensadores no siempre estuvieron de acuerdo en cuanto a la naturaleza precisa de la afirmación cristiana de Dostoievski. El drama del humanismo ateo de De Lubac(1943) presenta el trabajo de Dostoievski como el gran antídoto moderno contra el nihilismo nietzscheano. En opin...

El sueño de un hombre ridículo

“Soy un hombre ridículo. Ahora ellos me llaman loco. Y eso podría haberme supuesto un ascenso de grado, sí no me siguieran considerando igual de ridículo que antes. Ahora no me enfado y todos me parecen simpáticos; incluso cuando se burlan de mí siguen algún modo pareciéndome especialmente dulces. De buena gana me reiría con ellos –no ya de mí, sino por afecto hacia ellos- si no fuera por la tristeza que siento cuando los miro. Y me siento triste porque ellos desconocen la verdad, y yo sí la sé. ¡Oh, qué difícil le resulta a uno conocer la verdad! Pero ellos no lo entenderán. No, no lo entenderán”. Un curioso título el dado por Dostoievski en 1877 a este cuento, pero en el trasfondo del mismo, nos daremos cuenta de la jocosidad que en cada una de las paginas nos va develando.  Es una historia narrada por su propio protagonista, un personaje que no cree en nada más que en sí mismo, el cual tiene algo parecido al que habla en Memorias del subsuelo o a Raskólnikov, quie...