Gao Xingjian es un entusiasta de la vida que ama el absurdo. A los 17 años había devorado muchos mundos dentro de lo que después sería el suyo: la literatura. Era la forma más práctica de escapar al entorno de la Revolución Cultural en que fue criado. La China de los años cuarenta no debía de ser amable para un niño . Pero si éste contaba con una rica imaginación, podía arreglárselas para evadirse, formarse y soñar con un universo que le arrebataba con la fuerza de lo real y el elixir de lo imaginado. Con el tiempo, en el año 2000, ganó el Premio Nobel, algo que ni se comentó en China . Los compromisos casi le llevan a la muerte por pura presión. Pero se salvó, y desde entonces tuvo tiempo para disfrutar el hecho de haber sido traducido a 40 lenguas o representado en más de cien ocasiones en todo el mundo. En la Alhóndiga de Bilbao, donde mantenemos un encuentro cálido, se le nota feliz y satisfecho con su cosecha. Me contaron que después de habe...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción