Francia celebra con discreción el bicentenario de Baudelaire, autor que nunca encajó en la categoría de gran escritor nacional En el Panteón reposan los grandes hombres de la patria (y algunas mujeres). Entre ellos figuran Voltaire, Rousseau o Victor Hugo. El pasado otoño, un grupo de intelectuales lanzó una petición para que los restos de dos autores de perfil menos canónico, por antiburgueses y homosexuales, como Verlaine y Rimbaud fueran trasladados al templo laico de la República . Una petición que Emmanuel Macron, con potestad sobre esa exclusiva lista de invitados, rechazó para no ir en contra, según dijo, de los deseos de sus descendientes , reacios a que entraran en el gran mausoleo como pareja de hecho protogay. Nadie se acordó, sin embargo, de su principal precursor, Baudelaire, un poeta más leído y más conocido, mayor en todos los aspectos, para quien nadie ha reclamado nunca un cambio de sepultura. “Eso no sería posible. Habría desencadenado reaccion...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción