“Ninguna libertad puede estar construida sobre una tiranía. Ninguna justicia sobre una injusticia o dolor. Ningún bien universal sobre un sufrimiento injusto. Ningún amor sobre una obligación. Ningún humanismo sobre una crueldad, sea cual sea el ser viviente que la padezca. La diferencia entre la razón ética y la creencia fundamentalista es que la primera es la luz, la liberación; la segunda la tiniebla, la trampa infernal”. Cartas desde el infierno , es el testimonio desgarrador, si podríamos decir, de Ramón Sampredro. Testimonio donde ejemplariza su lastimera posición física y mental tras caer el 23 de agosto de 1968 en el agua y enfrentar con el impacto una roca, produciéndose así la fractura de la séptima vértebra cervical. Durante 30 años guerreo con el anhelo de querer ver su libertad de decisión y terminar la gran tortura psicológica a la cual estaba expuesto él y los suyos, aunque muchos de los suyos en principio se opusieron...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción