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Mostrando las entradas etiquetadas como Articulos

¿Qué se debe?

  Nos inclinamos a creer que las calumnias políticas y las fake news son cosa actual, un invento reciente. Lo cierto es que fue una práctica constante a partir del siglo XVIII a medida que se adensaba la nueva clase burguesa, centro y diana de todo engaño. Si ahora parece algo nuevo es tan sólo porque ha aparecido un nuevo tipo de ciudadano atontado que se cree las majaderías de internet. No es una práctica nueva, es una clase nueva. Una de las más hermosas fake news que se pueda estudiar es la que promovió la Encyclopédie Méthodique , enorme producto de colosal influencia en todo Europa. En 1782 publicó un volumen de geografía donde apareció la maldita pregunta: “¿Qué se debe a España? Desde hace dos siglos, desde hace cuatro, desde hace seis, ¿qué ha hecho por Europa?”. Como es lógico, el texto era un amasijo de calumnias, informes tergiversados, juicios hipócritas y sobre todo falsedades. El problema es que donde más gente lo tomó al pie de la letra fue, naturalm...

'La señora Dalloway', la mujer que Virginia Woolf se negó a ser

Leer y seguir los vericuetos de Clarissa Dalloway el día que organiza una fiesta es un placer absoluto desde la primera línea. Virginia Woolf  nació en Londres el 25 de enero de 1882 y murió el 28 de marzo de 1941, ahogada en el río Ouse, al que se lanzó con los bolsillos llenos de piedras. Al fallecer su padre, el conocido hombre de letras sir Leslie Stephen, Virginia y su hermana Vanessa abandonaron el elegante barrio de Kensington y se trasladaron al bohemio Bloomsbury, que dio nombre al brillante grupo literario formado alrededor de las hermanas Stephen. En 1912, Virginia se casó con Leonard Woolf; años después, fundaron y dirigieron juntos la editorial  Hogarth Press . Considerada como  una de las autoras más revolucionarias e imprescindibles del siglo XX , entre sus obras más importantes cabe destacar  'Al faro', 'Orlando' o 'Las olas'. 'La Señora Dalloway',   su cuarta novela, se publicó el 14 de mayo de 1925 en   Hogarth Press . Es una novela aso...

En busca de la primera novela

A través de fragmentos milenarios localizados en excavaciones o vertederos, una investigadora estudia los relatos primigenios de la Grecia antigua, desde ciencia ficción a crónicas de los bajos fondos.   Ni las novelas de caballerías medievales, ni las Sagas islandesas, ni la japonesa  La historia de Genji ,  ni  El Satiricón . Aunque no sabemos cuál fue la primera novela, lo cierto es que el género es anterior a todos estos títulos: la novela, en cuanto que modalidad específica de relato de ficción en prosa, nació en la  antigua Grecia .  Aunque buena parte de esas novelas clásicas se perdieron en el mar del tiempo y solo quedan de ellas fragmentos en papiros y pergaminos, un estudio del Programa Logos, de BBVA, en colaboración con la Universidad de Alicante y auspiciado por la Sociedad Española de Estudios Clásicos, se propone ahora arrojar un poco de luz sobre aquellos primeros textos con los que arrancaría lo que hoy conocemos como novela. ”Aunque exist...

Las palabras del regreso

Título original:  Las palabras del regreso Autor: María Zambrano Editorial: Cátedra Año de publicación: 2009 Año de edición : 2009 Numero de pagina: 344 Genero:  Filosofía, artículos   “La existencia, en tanto tránsito por el tiempo, constituye el escenario desde el que la persona despierta a su ser, y aprende a clarificar el inicial estado de confusión de sueño con que el ser se presenta en su inmediatez en la vida.”   La innegable trayectoria de la malagueña María Zambrano a la filosofía y pensamiento español del siglo XX es incuestionable. Nacida de una familia de clase alta, de padres dedicados a la enseñanza, ya desde temprano, como así lo describe en el libro ya estaba leyendo filosofía. Para 1924 Zambrano comenzó a estudiar en la Universidad Central de Madrid, Filosofía y Letras, siendo discípula de importantes filósofos de la talla de José Ortega y Gasset, Xavier Zubiri, Julián Besteiro y Manuel García Morente.   Fue una mujer muy activa, la cu...

Concentrado de carne

Me gustan los artículos que Kurt Tucholsky escribió para la prensa berlinesa en las décadas de 1920 y 1930. Fue el gran escritor satírico de la República de Weimar. Nacido en Berlín en 1890, sobrevivió pocos años a la llegada del nazismo, que le quitó la nacionalidad y lo prohibió. Para ser sincera, es uno de mis inalcanzables modelos de inteligencia e ironía. Si existiera un taller literario para perfeccionar lo que mi amigo Jorge Fernández Díaz llama el “articulismo”, Tucholsky sería lectura obligatoria. Imitarlo es difícil, pero se puede mejorar bastante con solo reconocer la originalidad de su punto de vista y su inventiva para las comparaciones. Por eso vuelvo con frecuencia a los artículos reunidos por Rowohlt, la editorial que los publica en dos tomos, de los que me apropié en un conveniente intercambio del que salí favorecida. En el segundo de esos volúmenes encuentro varios ensayos sobre Kafka y uno sobre el Ulises de James Joyce. Leído a las corridas, est...

La profesión más noble

Mientras recorría —con las vacilaciones propias del caso a pesar del GPS— el  downtown  de Baltimore en busca de la tumba de  Edgar Allan Poe , iba rumiando su dictamen que declara a la literatura “la más noble de las profesiones. De hecho, es casi la única que realmente corresponde a un hombre”. Sin duda la única apta para el propio Poe, un escritor de vocación pura y total, al que es imposible imaginar haciendo algo diferente a lo que ocupó el breve plazo (también lo será el mío, lector, y el tuyo) de su existencia. Una antología de Poe que incluya todo lo mejor de su obra no irá mucho más allá de las 200 páginas: seis o siete cuentos, un par de poemas y una novela corta inacabada. Esa breve aportación, sin embargo, se ha revelado incombustible y fecunda. Deleita sin cesar a lectores sesudos y adolescentes, inspira a cineastas, músicos, dibujantes, diseñadores… por no hablar de los escritores que han venido después. Creo que fue  Conan Doyle  quien dijo que...

La identidad como desdicha

Leo desde hace décadas a  Alan Finkielkraut , le he acompañado en algunos espacios públicos y padecemos más o menos la misma edad, con ventaja por su parte. Nunca he considerado una pérdida de tiempo seguir sus razonamientos, los compartiese o no, lo cual ya es más de lo que puedo decir de la mayoría de mis colegas de oficio. Y por supuesto he aprendido no poco de él. De modo que ahora, ante su último libro  La identidad desdichada  (Alianza), las declaraciones polémicas que lo rodean y los anatemas que lo han fulminado, me siento “con el corasón partío”, como dice la copla. El libro es un lamento sobre una cierta identidad francesa que se va perdiendo por falta no se sabe muy bien de quién ni de qué: por desidia, por deseo de tratar al que llega de fuera mejor que al que siempre estuvo aquí, por vergüenza de lo propio ante exotismos prestigiosos sólo por ser diferentes. Tampoco la identidad francesa cuya pérdida se deplora tiene perfiles demasiado claros. Uno de los...

El filósofo jovial

A propósito de la alegría, el pensamiento de Fernando Savater enseña que —nos pase lo que nos pase— vivir es mejor que no vivir, que la existencia humana resulta preferible a la pura nada U no procura no perder la oportunidad de inyectarse a diario toda la alegría posible. No extrañará, pues, que escoja ahora este objeto de reflexión por el lugar central que ocupa en el pensamiento (y el carácter) de Fernando Savater. “En el principio está la muerte”, así comienza paradójicamente nuestro filósofo un espléndido ensayo sobre la alegría. ¿Y cómo puede entonces alegrarse un mortal, mejor dicho, el ser que sabe que es mortal y que tiene con la muerte una cita segura que lo aniquila? ¿Caben juntas la lucidez y la alegría, o esta será tan solo hija de la ilusión o la insensatez? Una primera precisión se impone: la nuestra debe ser la alegría de vivir, no necesariamente de lo vivido. Y es cierto que reparar en el mero vivir es un ejercicio bien real como cuando, tras...

Regreso a Cioran

A menudo, cuando deambulo por el Barrio Latino buscando libros que probablemente no tendré tiempo de leer y sobre todo recuerdos, me encuentro casi sin querer recorriendo de nuevo la Rue de l’Odeon donde vivía Cioran. Era mi camino habitual hace más de dos décadas, el primero que tomaba en cuanto llegaba a París. Siempre con un punto de emoción, tímida y alegre, consciente de disfrutar de un privilegio inmerecido, por tanto vulnerable. Y que sabía cada vez más cercano a su fecha de caducidad… Releo sólo de vez en cuando a Cioran, pero me acuerdo mucho de él: sus gestos cálidos y admonitorios, su forma de pasarse la mano por el pelo sublevado y teatral, las vacilaciones irónicas de su voz (cerraba los ojos al buscar la palabra exacta que luego eyaculaba feliz), su risa sin estruendo con la boca abierta, un poco asmática... Todo lo he revivido ahora con mayor intensidad al leer el libro de Gabriel Liiceanu,  E. M. Cioran. Itinerarios de una vida  (Ediciones del Subsuelo), i...

Risa floja

No seré yo quien vaya a quejarse de que reine el buen humor en este país. O por lo menos de que haya cada vez más ganas de reírse, aunque a veces la cosa nos recuerde un poco pasados tiempos escolares: en el aula el que menos sabe es el más propenso a soltar la carcajada, venga o no a cuento. Pero lo cierto es que cada vez más gente prefiere los informativos humorísticos a los serios, las sátiras a los reportajes y en general la pícara maledicencia, sobre todo cuando hay políticos o próceres por medio, al aburrido pensamiento crítico. Socialmente todas las culturas han considerado indispensable la burla de la sociedad, la autoparodia. La ritualización de esa gran carcajada irreverente en tiempos medievales ha sido estudiada por teóricos como Mijaíl Bajtin o Johan Huizinga, aunque separar lo lúdico de lo serio no siempre fue fácil: en la Venecia de la decadencia, el carnaval se prolongaba cada vez más meses al año, todo el mundo acudía disfrazado a sus quehaceres y los magistrados ...

Elevar la filosofía a la vida cotidiana

En estos tiempos en que los filósofos andan un tanto revirados por el destrozo de las jerarquías intelectuales, llega  Javier Gomá  (Bilbao, 1965) y no contento con haber puesto antes de saldo su trabajo en  Todo a mil , equipara a los suyos con los porteros. Su labor se parece mucho a quien da datos para comprar o alquilar una casa, sostiene el ensayista. Pero no lo cree él solamente, ya lo pregonaba Sócrates: “La misión de la filosofía es dar razón”. Y a eso se agarra Gomá en  Razón portería  (Galaxia Gutenberg)  para —aparte de reunir  los artículos que ha publicado  periódicamente en  Babelia — esparcir como migas de reflexión a pie de acera sus originales y sugerentes diatribas sobre el amor, la vanidad, la costumbre, la fortuna, la gratitud, Europa, el relativismo o la decadencia de un arte y una ciencia como la filosofía que, según él, lleva décadas sin cumplir su misión de ofrecer un ideal cívico. Que todos los libros, desde ...

Tiempos ridículos

Con las noventa y seis columnas de este volumen, aparecidas en  El País Semanal entre febrero de 2011 y febrero de 2013, Javier Marías cumple diez años de colaboración dominical en este medio. Durante este tiempo se ha convertido en alguien fundamental para infinidad de lectores, que aguardan con impaciencia su dosis semanal de valentía, originalidad, argumentaciones sólidas, sentido del humor y excelente prosa. El periodo aquí cubierto es el de la actual crisis económica y política, por lo que su tono es quizá más amargo que en otras ocasiones. Pero en sus artículos también hay lo que el autor llama «treguas», de modo que el lector encontrará piezas emotivas o divertidas y siempre agudas: sobre la muerte de su tío, el músico Odón Alonso, o el caso Strauss-Kahn, o la nueva Ortografía de la RAE, sobre cómo Mourinho lo ha llevado a ser menos madridista que nunca, o los premios literarios, o sus peripecias en una adusta librería de Viena, o los héroes de los tebeos de su infan...

La ordinariez

La ordinariez recoge una buena parte de la obra de no ficción (artículos, crónicas y ensayos) que Marcelo Mellado ha publicado en periódicos y revistas nacionales durante la última década. Por lo general breves, estas peroratas trazan la hoja de ruta del pensamiento de uno de los escritores que más en serio, pero a la vez con la más endiablada risa, está pensando al país: a Chile, en Chile, contra Chile. Dividido en cuatro secciones -centradas en lo nacional, lo literario, lo cultural y lo político-, este libro da buena cuenta de aquellos elementos, usos y obsesiones que han hecho de la de Mellado una escritura única, no copiable, punzante, incómoda. "La de Mellado es una de las obras más sólidas y consecuentes consigo misma que pueden encontrarse en América Latina en este momento".   Patricio Pron PRÓLOGO Por Patricio Pron 1      "Antes de continuar debo aclarar que lo más democrático que tenemos los chilenos es la práctica del desprecio" afirm...

Emilio Lledó alerta de que "estamos pasando por una tercera guerra mundial sin cañones"

Madrid, 21 jun (EFE).- A pesar de que el filósofo y humanista Emilio Lledó ha sufrido los zarpazos de algunos de los episodios más difíciles del siglo XX, la guerra civil, el hambre de posguerra, el franquismo o el Berlín del "muro", cree que este momento es nefasto. "Estamos pasando casi una tercera guerra mundial sin cañones", dice. "Vivimos un momento muy duro, decir que nunca he vivido un tiempo así es, tal vez, exagerar, porque en el franquismo pasé un hambre feroz; lo normal en ese tiempo, si no eras estraperlista, oligarca o tramposo, pero los que nos íbamos fuera teníamos esperanza. Hoy estamos en el territorio de la desesperanza, que es lo peor", añade este filósofo y académico nacido en Sevilla hace 86 años. Unas palabras que este pensador lúcido, sabio y transparente como sus ojos azules pronuncia en una entrevista con Efe, en su casa madrileña, literalmente forrada de libros, con motivo de la publicación de "Los libro...

Nada de nada, ¿la nada?

A muchos escritores jóvenes o poco conocidos no se les publica o, en otros casos, se es paga una miseria: más o menos, podría decirse, como en los tiempos anteriores al boom de la construcción y a las otras burbujas que barboteaban hace unos años casi por todas partes. La situación sería ahora similar a la que correspondía a los tiempos heroicos de la literatura —o de la pintura— en que resultaba tan arduo comunicar lo escrito o pintado para el público en general. En esos tiempos, Vicente Aleixandre repetía una frase que yo no he dejado de repetir cuando ha llegado la ocasión: “El poeta que por fin decide escribir para sí mismo muere por falta de destino”. Nadie deseaba morir de un modo tan miserable pero conociendo la miseria de la cultura ¿qué se le iba a hacer en aquellos años no mediáticos? Pues luchar y luchar de modo que el autor no solo debía abrirse camino en las procelosas aguas de la creación sino ante los escasos medios del mercado. Ahora han apareci...

¡Al infierno con Dante!

Hay noticias importantes por sí mismas y otras que lo son sólo como síntomas. Estas sin embargo pueden a veces decirnos más sobre el fondo de lo que nos pasa que las que directamente nos cuentan lo que nos pasa. Por ejemplo: Gherush92, una organización internacional de investigadores y profesionales que cumple funciones especiales de consultoría en la ONU para cuestiones de derechos humanos y educación para el desarrollo, recomienda que la Divina Comedia de Dante Alighieri sea excluida de la enseñanza escolar por antisemita, antislámica y homófoba… entre otras maldades. En efecto, en los diversos círculos de su minucioso Infierno (que en sí mismo ya es un concepto sádico) padecen eterno castigo el judío Judas, Mahoma y un ilustre elenco de sodomitas, por no hablar de los adúlteros, los hipócritas y otros representantes de formas de vida alternativas. Los escolares son obligados —“sin filtros ni explicaciones” asegura Gherush92, que por lo visto tiene informantes en todas...