Ácido, crítico, un maestro de la parodia, Percival Everett es una de las perlas escondidas de la literatura norteamericana. En su novela X el protagonista es un narrador conflictivo que descubre los engaños de la literatura, se inspira en los clásicos y fragua un engaño
No es de extrañar que uno de los más audaces, originales, inteligentes escritores norteamericanos de nuestra época no sea debidamente consagrado en su propio país: en los Estados Unidos, Percival Everett es casi un desconocido. Los estragos causados por los conglomerados editoriales y las vastas cadenas de librerías, intentos en convertir al libro en fugaz producto de consumo, han imposibilitado el reconocimiento de auténticos talentos literarios, y han condenado a los lectores de la patria de Faulkner a los minúsculos méritos de un Jonathan Franzen o a las obscenidades de un Brett Easton Ellis. Talleres de escritura que reducen la novela a supuestas fórmulas mágicas, editors que podan y maquillan los ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción