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Mostrando las entradas etiquetadas como lengua

La edad de oro de la literatura efímera

En la actualidad, a través de las nuevas tecnologías, se lee y escribe más que nunca. Sin embargo, mientras tanto, seguimos convencidos de que están acabando con el libro, la lectura y la escritura Quienes en los años setenta del siglo pasado estudiábamos en la recién creada Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense fuimos adoctrinados en las entonces novedosas teorías del comunicólogo canadiense Marshall McLuhan . Allí nos explicaban con un esquema (en clase se tiende siempre a simplificar) que la historia de la humanidad podía dividirse cómodamente en tres períodos: el estado tribal, caracterizado por el dominio de la comunicación verbal; el estado de destribalización, que surge con la invención del alfabeto fonético y alcanza su máximo desarrollo con la invención y difusión de la imprenta, y una vuelta a la retribalización y, consecuentemente, a la oralidad, a partir de la invención de los medios de comunicación que McLuhan llamaba eléctricos: el telégrafo...

El diccionario más polifónico del español: así se hizo

El  establishment  de las 22 academias de la lengua ha dejado de amagar  con el  affaire  de unas cinco mil palabras  demonizadas  al aceptarlas en la  23ª edición del Diccionario de la Lengua Española , que logra su  récord  con 93.111 entradas en total, y que se acaba de publicar. Una muestra de la  multiculturalidad  del lenguaje con palabras y acepciones nuevas o modificadas que dejan su  impasse , procedan del español de siempre o del  espanglish.  Dos características de este diccionario son la  depuración del sexismo  y adjetivos malsonantes o despectivos y la vocación panhispánica con la incorporación de más  americanismos , ya alcanzan las 19.000 entradas y acepciones, de las 195.439, (el 10% del total). El retrato de una de las tres lenguas de comunicación internacional, junto al inglés y el chino mandarín, con 47 millones de hablantes nativos en España y 400 es el continente americano....

Blasco Ibáñez plagió como traductor obras de Shakespeare y Aristófanes

Vicente Blasco Ibáñez creó un seúdónimo bajo el cual plagió traducciones de obras de clásicos como Shakespeare y Aristófanes. La revelación la ha hecho Inmaculada Serón (Alhaurín el Grande, 1978), profesora de Traducción Especializada en la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, tras una investigación de cuatro años. El trabajo de Serón ha partido de numerosas cartas del autor de  Sangre y arena , desde París, a sus socios de la editorial valenciana Prometeo. Una labor detectivesca que la ha llevado a concluir que el traductor que aparece en esas dos colecciones, R. Martínez Lafuente, no era más que un nombre inventado por el novelista para ocultar el plagio de las traducciones, principalmente de la colección española Nacente, publicada a finales del siglo XIX. Pero no solo copiaron traducciones del autor de Macbeth , sino también de 11 comedias de Aristófanes que Prometeo sacó en tres tomos en 1916 firmadas por el misterioso personaje. "Estoy preparando los ‘Dramas comp...

Textos destartalados

Ni los  mails , ni los  tuits , los  whatsapp s o los SMS son respetuosos con la escritura. Se trata de ser veloces y no de ir bien vestidos. El mensaje llega y se entiende pero en su composición se han sumado tantas faltas de ortografía y mecanografía que se recibe menos como un paquete estructurado que como una suerte de broza destinada a cumplir fogosamente su finalidad. No sucede esto una o mil veces sino de manera absoluta y permanente. Y no ocurre esto como revolución sino como dejación. La escritura ha perdido el santo valor que le concedíamos y se ha transustanciado pasivamente, a imagen y semejanza de los artefactos electrónicos. Se escribe mal y desgreñadamente porque los filamentos importan menos que el impulso final. De este modo existen ya dos escrituras incomunicadas como nunca antes se conocía. Efectivamente han existido escrituras notariales y poéticas, sagradas escrituras y escrituras porno, textos judiciales y textos literarios. Estos pares, sin emb...

En el principio fue la palabra

Un diccionario también es un libro de historia. Detengámonos en Dios. Tal vez signifique lo mismo para un creyente de hoy que para uno del siglo XVIII pero, desde luego, ha cambiado un trecho para los académicos. Los actuales le definen como “ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado hacedor del universo”. Hace tres siglos, la religión era otra cosa. Su protagonismo impregnaba la sociedad y permeaba hasta la lexicografía. Dios se definía como “nombre sagrado del primer y supremo ente necesario, eterno e infinito, cuyo ser como no se puede comprender no se puede definir…”. Para realzar la excepcionalidad, se recurría a la extensión (seis páginas) y a la tipografía. La palabra se resalta en un cuerpo mayor que las restantes 37.000 voces del  Diccionario de autoridades , la primera obra editada por la  Real Academia Española (RAE)  en 1726 y la razón de su fundación, como los propios fundadores aclaraban en el prólogo: “Hallándose el orbe literario enr...

El lenguaje de la naturaleza

1.  En cierta ocasión un espontáneo, uno de esos visitantes a los que nadie ha citado, entró en el despacho de un conocido físico y escritor al que llamaremos Swedenborg. “Señor Swedenborg”, le dijo, “he desarrollado una teoría de la gravedad, el espacio y el tiempo que contradice a la relatividad general de Einstein ”. Para apoyar su afirmación el espontáneo dejó caer sobre la mesa de Swedenblorg un manuscrito de 500 páginas que hizo un ruido de los demonios. “Su teoría es falsa”, dijo Swedenborg en cuanto se hubo apagado el eco de las 500 páginas al golpear sobre la caoba. “¿Pero cómo?”, protestó el espontáneo, “¿cómo puede usted decir que es falsa sin haberla ni leído?”. “Porque la relatividad general de Einstein cabe en media cuartilla, señor mío”, le respondió Swedenborg. El lector se preguntará qué tiene que ver esto con la lingüística. El lector, haciendo honor a su nombre, tendrá que seguir leyendo. 2.  El profesor  Michael Ashburner , de la Univer...

Escritores gravemente heridos

A lo mejor, no estamos completamente muertos pero sí, desde luego, muy malheridos. Los  letraferidos  de hace un siglo respiraban por esas aberturas que, como rendijas de buzones, les dejaban los libros que fervientemente engullían. Nosotros hoy, los hijos de aquéllos santos personajes, observamos nuestros pisos tapiados por estanterías cargadas de miles de libros. Libros quietos que ya no nos caben adentro pero que tampoco nos dejan conversar afuera. Son como piezas de una muralla que se ha levantado entre nosotros y el curso corriente del mundo exterior. No solo los editores se encuentran moribundos, las librerías al borde del desahucio y los distribuidores sin destino. Los escritores hemos pasado de la perplejidad a la desolación y, si se va a ver, al sinsentido. Toda la vida en esta meticulosa labor de elegir palabras, letra a letra, y ahora los ejemplares se venden por kilos o se acuchillan como una maligna excrecencia de la cultura. ¿De la cultura? Ni siquiera sa...