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Mostrando las entradas etiquetadas como Mao Zedong

Franz-Olivier Giesbert: “La Historia demuestra bien toda la necedad humana”

En la vida de Rose, una cocinera de 105 años, no hay espacio para las posturas tibias. Así lo quiso y así lo escribió Franz-Olivier Giesbert en su novela  La cocinera de Himmler (Alfaguara) . El periodista y escritor francés ha diseñado en su nuevo libro una mujer irónica, divertida, inteligente, vengativa, capaz de amar con pasión y odiar con la misma pasión. “Rose soy yo, pero también la persona que me hubiese gustado ser”, afirma Giesbert (Wilmington, Delaware, 1949), de un padre de origen alemán, escocés y judío, que emigró a EE UU durante la Primera Guerra Mundial y que volvió a Europa para participar en el desembarco de Normandía, donde conoció a su madre. La vida de su criatura literaria permite descubrir algunas de las tragedias que se sucedieron el pasado siglo en Europa, ciertos dramas de pueblos masacrados, la muerte de millones de seres humanos. Así lo cuenta el viejo editorialista y responsable literario del diario conservador  Le Figaro y el biógrafo feroz d...

Matar a Mao

Esto es historia: un rockero intentó asesinar a Mao Zedong. Podemos llamar rockero a Lin Liguo (1945-1971), en el sentido de amante del rock. Hasta se sentía apostólico: "¡Habrá un día en que dejaré que los chinos sepan que hay música tan maravillosa en el mundo!". Previsiblemente, aquel complot resultó una chapuza. Lin Liguo, alías Tigre, era hijo de Lin Biao, segundo de a bordo en la China comunista. Un niño mimado de la nomenklatura de Pekín, con acceso a publicaciones y discos extranjeros ¡en plena Revolución Cultural! Hasta se libró del incordio de militar en los Guardias Rojos, una pérdida de tiempo habiendo tantas chicas sueltas. Mamá le buscaba novias a su altura. Papá le colocó en la cúpula de las Fuerzas Aéreas. Dinámico, Tigre formó pandilla y todos juntos lanzaron una mirada crítica a su alrededor. Tras 22 años de maoísmo, este fue su retrato de China: "Los altos cargos sienten ira, pero no se atreven a hablar. Los campesinos carecen de comida y...