No todas las novelas han de ser autorreferenciales y metaliterarias como parece ahora; en EE UU no se ha roto nunca la línea realista: ahí está Philip Roth , que me gusta mucho; desdeñamos el realismo español y apreciamos el de fuera, olvidándonos de Galdós. Yo quería tirar atrás, vincularme a una novela con estructura, desarrollo y personajes clásicos de la gran tradición realista”. Acude valiente Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960) a esos referentes para enmarcar La buena reputación (Seix Barral), su nueva novela, tres años después de El día de mañana, por la que obtuvo el premio de la Crítica y el Ciudad de Barcelona. Es un novelón en todos los sentidos: 650 páginas de una familia de judíos sefardíes instalados en Melilla desde 1950 hasta el final del protectorado español de Marruecos en los setenta. La buena reputación son tres generaciones, vistas por cinco de sus miembros.“Se trata de contar con la historia de un hombre, la de todos los ho...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción