Se cumple el 30 aniversario del fallecimiento en París del escritor argentino Julio Cortázar. La dimensión de su obra cobra nuevos significados para sucesivas generaciones de lectores. "Un escritor juega con las palabras, pero juega en serio; juega en la medida en que tiene a su disposición las posibilidades interminables e infinitas de un idioma", decía el argentino Julio Cortázar, fallecido hace tres décadas en París, el 12 de febrero de 1984. Con la presencia permanente de lo lúdico y el humor, desarrolló una obra literaria única dentro de la lengua española. Sus magistrales relatos sorprendieron con la introducción de lo fantástico en la realidad cotidiana. Pero fue la explosiva novela Rayuela la que lo consagró internacionalmente y se convirtió en una de las insignias del boom latinoamericano. Cortázar buscó intensamente una renovación del lenguaje y le quitó un manto de solemnidad a la literatura. El escritor mexicano Carlos Fuentes, su amigo y...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción