Tres escritores en uno. Tres mundos con claroscuros: dos salidos de su cabeza y otro ajeno ensanchado por él. Eso es John Banville (Wexford, Irlanda, 1945) . Y eso ha distinguido el 34º Premio Príncipe Asturias de las Letras 2014. Porque el novelista irlandés es el creador de exquisitos e inquietantes universos privados y emocionales en obras como El mar (Anagrama) o Antigua luz ( Alfaguara); también el creador de zonas más oscuras con su álter ego Benjamin Black en la novela policíaca; y no contento con eso, y bajo el nombre de Black se atrevió a revivir a Philip Marlowe, el célebre detective creado por Raymond Chandler. Banville se ha impuesto a candidaturas como las de Ian McEwan, James Salter y Haruki Murakami. Silencioso, cauto, prudente, pausado, incisivo, elegante... Banville es un narrador que no solo cree en el hechizo de contar una historia, sino que también, y de manera crucial, considera que la belleza de lo escrito ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción