El Parlamento francés aprobó ayer con el voto unánime del Senado una ley que prohibirá a los distribuidores de libros electrónicos, y en particular a Amazon , firma dominante del mercado, aplicar rebajas por debajo del precio fijo de las librerías. La norma, de marcado carácter proteccionista con la industria cultural tradicional francesa, ya se conoce como ley anti- Amazon y persigue evitar a los clientes del gigante logístico disfrutar de descuentos de un 5%, sumados a la gratuidad en los gastos de envío. La ministra de Cultura, Aurélie Filippetti, que ha encabezado esta cruzada, resaltó el “consenso” que se ha verificado una vez más entre los parlamentarios sobre el mantenimiento de la normativa francesa para garantizar un futuro a los libreros. “Es un signo del compromiso de la nación con el libro, de la idea que Francia se hace de su historia y de su futuro”, subrayó la ministra socialista sobre el último paso en la tramitación de un texto que había sido ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción