En una reseña del blog Estado Crítico sobre La ética de la crueldad , Sara Mesa mencionaba a una autora que en aquel entonces yo no había leído, Agota Kristof, y la citaba como ejemplo de escritora de obras crueles. La curiosidad me empujó a buscar algún libro suyo. El primero que cayó en mis manos fue El gran cuaderno . No exagero si digo que lo leí de una sentada. Tampoco lo hago diciendo que al día siguiente regresé a la librería y me compré las dos siguientes novelas que componen la trilogía: La prueba y La tercera mentira ( publicada en España como Claus y Lucas ) . Desde entonces he leído seis de sus libros , todos recomendables, todos devastadores y al mismo tiempo de una gran belleza . Quien se asoma a El gran cuaderno entra en un mundo en el que la crueldad se ha adueñado de cada rincón . En un país en guerra –podría ser Hungría, de donde procede Kristof- una madre lleva a sus hijos gemelos con su abuela, que vive en un pueblo, para protegerlos de los bombardeo...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción