“La crítica literaria, tal como yo pretendo practicarla, es en primer lugar literaria, es decir, personal y apasionada. No es filosofía, política ni religión institucionalizada. En sus autores más poderosos se trata de un tipo de literatura sapiencial y, por tanto, de una meditación sobre la vida”. Para cualquier estudioso de la critica literaria, mas allá del disfrute o no de los intersticios de la agobiante cotidianidad cultural con respecto a los libros que nos arropan, es a todo peso un trabajo de apropiación estructural comprender la acentuación de la indumentaria que en cada unas de la paginas los autores buscan dar a través de la lengua a sus lectores. Cabe precisar que estas verdades solo se presentan bajo la instrumentalización de la experiencia del mismo. “La ansiedad de la influencia es especialmente intensa en el campo de la poesía, porque –dice Bloom- los poetas más grandes suelen ser los más alusivos y en ellos resuenan las voces y los ecos de poetas anteriore...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción