El autor explora en 'Niños en el tiempo', donde resuenan ecos de los mitos, la sima inabordable que se abre, ya para siempre, entre una pareja que ha perdido a un hijo. -La muerte del hijo es uno de los grandes tabúes familiares y una experiencia tan traumática que a menudo conduce, como muestra su nueva novela, a la disolución de una pareja. ¿Cómo nació su interés por el tema? -Es un tabú pero al mismo tiempo es un tema que es casi un lugar común en la historia de la literatura. En textos como la Ilíada ya aparece expresada la idea con la muerte de Héctor; es decir, es un tema tabú y al mismo tiempo insoslayable porque, nos guste o no aceptarlo, está dado en la condición humana que no siempre se respete la biología y que la fecha del tiempo aquí se invierta. Yo quería reflexionar sobre el dolor y más que sobre el dolor sobre la pérdida; ver cómo eso afecta a un núcleo muy reducido al que me interesaba mirar, el núcleo de la pareja. Y pensé que no podía acu...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción