“Gabilondo hablando es un peligro”. Lo dice Ángel Gabilondo de su hermano mayor, Iñaki, que, como él, nació en San Sebastián pero siete años antes, en 1942. El pequeño, solo de edad, ha vuelto a su Cátedra de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid tras ejercer dos años como ministro de Educación y acaba de publicar un ensayo de título inequívoco: Darse a la lectura (RBA). En una sala de reuniones de la cadena Ser y con el libro delante, Iñaki Gabilondo pregunta si puede preguntar. Iñaki Gabilondo . ¿Has podido leer durante tu tiempo en el Gobierno? Ángel Gabilondo. Ya no dormimos las mismas horas que cuando se dormía. Eso sí, lees un poco a brincos, con otras inquietudes. Y tiene su peligro: leer siempre algo que sea rentable para hablar. Es el problema de tener una tribuna pública, sea un cargo o un blog: buscar rentabilidad inmediata, una idea, una frase que puedas citar… Hay que tener mucho cuidado con lo que uno lee. I. G. Leyendo corres el peligro de ser o...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción