La literatura, vislumbrada con excesiva periodicidad como patrimonial al reino de lo inefable, está habituada por hombres y mujeres que sufren, gozan, viven y mueren en un mundo caracterizados por espejos “morales”, en ocasiones los desprecia y otras los encumbra. Naufragamos en una cultura centrada en el consumismo liquidado, donde el efecto intelectual de lo leído puede resulta en parte una reivindicación a la mediocridad, donde el sueño de lo deseado se esfuma en la asedia de lo ocioso, banal, pueril, sin rudimentos caracterizados por el instrumental de una literatura que trascienda la misma esencia de la palabra, donde “Escribir es situar o crear la imagen arquetípica que borra o enriquece la palabra esencial en el tiempo” El presente texto: ¿ Literatura sin lenguaje? Escritos sobre el silencio y otros textos del ensayista y poeta Plino Chahín, es uno de estos textos donde la invitación a su lectura es un boleto abierto a la reflexión crítica de la literatura. Una vez anclado en ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción