Una luciérnaga. Eso es el origen o el soplo de inspiración o lo que habrá de acompañar la escritura de una novela. Los elementos están en la mente del escritor, que nunca sabe en qué momento se encenderá ese diminuto y pasajero destello que iluminará el destino del libro. Vladimir Maiakovski, Benito Pérez Galdós y Émile Zola y Ricardo Rendón y Henry James fueron las luciérnagas de Juan Bonilla en Prohibido entrar sin pantalones (Seix Barral), de Rafael Chirbes en En la orilla (Anagrama) y de Juan Gabriel Vásquez en Las reputaciones (Alfaguara). Son los tres escritores y libros finalistas de la I Bienal de Novela Mario Vargas Llosa que ayer inauguraron (salvo Chirbes, que no pudo viajar desde España) en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima, con la presencia del Nobel peruano. El ganador a esa mejor novela publicada en español en los años 2012 y 2013 se dará a conocer el jueves 27 de marzo. Mientras tanto, cuatro días en los que más d...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción