La biografía de Claire Tomalin sobre Charles Dickens llega a España publicada por el sello Libros Aguilar. Charles Dickens -nos recuerda Claire Tomalin- se llamaba a sí mismo 'el Inimitable'. Y lo hacía en serio, sin la más mínima ironía. Siempre fue consciente de su genialidad. Ejemplo de hombre solidario y compasivo, Dickens no se consideraba, sin embargo, buena persona. "Yo aspiro a ser como mis personajes nobles -le confesaba a Fiodor Dostoievski-, pero lo que hay dentro de mí (mi crueldad, mi incapacidad de acercarme a los que amo...) inspira a mis villanos". Es cierto que Dickens podía llegar a ser soberbio, cobarde y cruel. La separación de su mujer, Catherine Hogarth -a la que había subyugado en privado y vilipendiado en público- le hizo establecer una política de tábula rasa por la que dejó de hablar durante años a varios hijos y que dañó su amistad con Thackeray y con Bradbury & Evans, sus principales editores. Se encaprichó de nuev...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción