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Mostrando las entradas etiquetadas como Pecados

Rouco levanta la excomunión para las mujeres que hayan abortado y se confiesen durante la JMJ

Concede a los sacerdotes de Madrid la facultad entre los días 15 a 22 de agosto Jesús Bastante ).- Las mujeres que hayan abortado podrán ver perdonado su pecado y levantada su excomunión durante la Jornada Mundial de la Juventud, gracias a un decreto suscrito por el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela . Según el Código de Derecho Canónico, aquellos que concurren o participan directamente en un aborto caen en excomunión latae sententiae , que sólo puede ser levantada por el ordinario del lugar o por el Santo Padre. El decreto de Rouco busca "que todos los fieles que acudan a las celebraciones de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud en Madrid puedan alcanzar más fácilmente los frutos de la gracia divina, que les abra las puertas de una vida nueva". Por ello, concede a todos los sacerdotes que se encuentren en Madrid la semana del 15 al 22 de agosto, "la facultad delegada para remitir dentro del sacramento de la penitencia la excomunión latae senten...

El paraíso perdido I

“Así habló aquel poder semejante a un dios; y entonces nuestro primer padre empezó de esta manera: - Es muy difícil para el hombre decir como ha empezado la vida humana; porque ¿ quién puede tener un conocimiento perfecto de su origen? Sin embargo, el deseo de prolongar mi coloquio contigo me introdujo a hablar” El esfuerzo critico que podríamos hacerle a esta vasta obra universal, mostraría al descubierto una amplia gama de enfoques interpretativos, los cuales se pudieran circunscribir en el carácter o dialogo de la imaginación, donde lo épico es el canal narrativo que cuenta la historia. Hablar de El paraíso perdido , del controvertido escritor inglés, John Milton, es ya asistir a la máxima representación del poema heroico mas importante de la época moderna, independientemente que en su momento no tuvo la valoración esperada, pues valiéndose las penurias económicas de Milton, el librero Symons le entrega una pírica suma por los manuscritos para, mas luego consagrarla como una de...

La iglesia, una ballesta contra si: Hierna de Lerna

Podríamos decir, que el siglo XII en termino de especialización y modernización de los instrumentos de guerra, fue un siglo que también, trajo consigo las contradicciones que en la utilización de un instrumento de guerra, como fue la Ballesta, vio la conversión de una de las armas mas sofisticada, por la mecanización sistemática de la palanca para disparar flecha. Esta arma equipada con un arco montado sobre una base recta, era una de las armas mas revolucionaria en el ataque a los flacos adversarios, pues los disparos de proyectiles, que a menudo eran llamado pernos o virotes revoluciono la posibilidades de dar muerte al enemigo. El manejo y fin de esta arma de guerra, por su versátil dinámica en el campo de batalla, independientemente de que se haya utilizado, según las fuentes o evidencias arqueológicas en la antigua Grecia y el Este de Asia, especialmente, en la antigua China, de acuerdo a las descripciones textuales de las obras de los seguidores de Mozin y de Sun...

En hora buena Su Santidad

Siendo la iglesia cristiana una comunidad de los que creen que Jesús es el Señor y Salvador, no siempre quedó y hoy día exenta de ese gusanillo llamado atracción de los sexos. Desde los inicios de la misma, han sido muchas las historias de hombres llamados a la santidad, que ha caído en ese deseo de postrarse a los pies de una buena hembra, como es el caso de muchos papas dentro de la historia de la iglesia católica y por no decir, también, de otros líderes de grupos cristianos. Llena de actos y truculencias extremas llegaron muchos papas a la depravación en sus acciones. El adulterio, soberbia, gula, avaricia, ira, pereza, envidia y, por último, el gran pecadito de esta historia, la lujuria, me imagino esos papas y otros, con los ojos brotados, viendo la fisonomía y curvatura de una fémina, pero que fémina, con las babas a ambos extremos de la boca. Oh Dios. Pero, dejemos ahí los demás pecados, no voy a escribir del libro: Los siete pecados capitales de Fernando Savater, sino de aq...