El autor mexicano Carlos Monsiváis solía describir a su amigo, el también escritor Sergio Pitol (Puebla, 1933), como un “editor de clásicos”. Antes que narrador y ensayista, Pitol fue editor y traductor de más de una veintena de autores y cerca de 100 títulos. Y en México, donde solamente se compran unos 2,9 libros por año (mucho menos que los 18 de Noruega y los 7,9 de España), la divulgación de la literatura roza el activismo. El autor dirige la colección Biblioteca del Universitario, un compendio de 52 libros (hasta ahora se han publicado 45) que se distribuyen gratuitamente entre los alumnos de la Universidad Veracruzana y que se pueden adquirir por unos 35 pesos (poco más de 2 euros). “La lectura no debe ser elitista”, explica en el centro de Madrid. El escritor, un niño enfermizo que pasó postrado en la cama buena parte de su infancia –lo que lo convirtió en un voraz lector–, habla con dificultad por una embolia. Pero eso no quiere decir que no se sepa exp...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción