Antonio Muñoz Molina, en su casa de Madrid en octubre de 2020. Santi Burgos La casa Suárez crea una colección de 18 piezas de alta joyería basadas en la obra del escritor de 1987, con la asesoría y complicidad del autor. “Me emociona lo que está bien hecho”, reconoce. Antes de ser novela, El invierno en Lisboa fue título. Un título sonoro que llegó a la mente de su autor, Antonio Muñoz Molina , a mediados de los años ochenta, que le sentó al escritorio, obligándole a llenar ese enunciado de texto. E incluso a viajar. Por aquel entonces, el ubetense era un funcionario treintañero sin demasiado tiempo ni recursos que nunca había pisado la capital portuguesa, pero que cuando llevaba escritas 150 páginas se obligó a visitarla. Durante dos días de enero, el autor recorrió las cuestas de la ciudad para localizar, cargado con una cámara de fotos que le ayudó a fichar, a recordar después los lugares donde quería situar a sus personajes. Tras publicarse, en 1987, El invierno ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción