Reproducirnos así mismo una reflexión en torno a este libro, es de por sí, instaurar un total concierto con el escritor, donde ambiciona de manera avispada hacer un desarme histórico del ídolo del psicoanálisis. Podríamos decir, como en una ocasión sostuvo un crítico del mismo libro, que dicho texto se trasporta a tres características fundamentales: Desmitificación de un intocable y su doctrina, la calidad crítica y académica de los argumentos de Onfray y el formato editorial propio de un best-seller de aeropuerto, independientemente de la orientación académica del mismo. El texto está bien logrado. Cabe destacar, que siendo un lector de otros textos de Onfray, este texto va, como bien apuntaba, orientado al acadecismo, donde teje de manera sagaz la percepción a-critica del psicoanalista, empleando todos los recursos de tercero, a pesar del oscurantismo, que a toda costa Freud nos dejara, independientemente de sus textos, pues una breve lectura de los...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción