Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Películas

Risa floja

No seré yo quien vaya a quejarse de que reine el buen humor en este país. O por lo menos de que haya cada vez más ganas de reírse, aunque a veces la cosa nos recuerde un poco pasados tiempos escolares: en el aula el que menos sabe es el más propenso a soltar la carcajada, venga o no a cuento. Pero lo cierto es que cada vez más gente prefiere los informativos humorísticos a los serios, las sátiras a los reportajes y en general la pícara maledicencia, sobre todo cuando hay políticos o próceres por medio, al aburrido pensamiento crítico. Socialmente todas las culturas han considerado indispensable la burla de la sociedad, la autoparodia. La ritualización de esa gran carcajada irreverente en tiempos medievales ha sido estudiada por teóricos como Mijaíl Bajtin o Johan Huizinga, aunque separar lo lúdico de lo serio no siempre fue fácil: en la Venecia de la decadencia, el carnaval se prolongaba cada vez más meses al año, todo el mundo acudía disfrazado a sus quehaceres y los magistrados ...

El 84% de todos los contenidos culturales adquiridos en España es pirata

“Más de la mitad de los internautas acceden a contenidos ilícitos”, ha asegurado Iñigo Palau, representante de la consultora que ha realizado el Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales de 2013,  en su presentación a los medios esta mañana en Madrid. El informe anual, encargado por una coalición  de asociaciones de las industrias del videojuego, la música, el cine y la industria editorial se hacía público coincidiendo con el debate de la Reforma de La ley de Propiedad Intelectual, que se producirá mañana en el Congreso. La intención es mandar un mensaje a Gobierno y oposición: “Desde las industrias de contenidos queremos trasladar que el modelo que se puso en marcha con la Ley Sinde  y se implementó con el reglamento que empezó a caminar el 1 de marzo de 2012 ha dado unos resultados terriblemente escasos. En esos dos años, ese modelo, que apoyamos y por el que apostamos, lejos de solventar problemas ha consolidado unos resultados insufic...

“Me avergüenzo de ser estadounidense”

Stephen King ha escrito cerca de 50 novelas y ha vendido más de 300 millones de ejemplares. El autor de  Carrie  (1973) y  El resplandor  (1979), el libro que Stanley Kubrick y Jack Nicholson convirtieron en una memorable película, es seguramente el escritor vivo más popular del mundo. Símbolo y metáfora de la cultura pop estadounidense y encarnación demócrata del sueño americano, King es, sin embargo, un tipo absolutamente humilde, un histrión tierno y simpático que tiende a minimizar su talento de escritor y que se toma el pelo a sí mismo sin parar, en un ejercicio que a veces parece sano y otras parece rozar el masoquismo. Acaba de pasar por París por tercera vez en su vida para promocionar su última novela,  Doctor Sueño  (Plaza & Janés), que es una especie de secuela o pieza separada de  El resplandor.  Alojado en el lujoso hotel Bristol, ha paseado por la ciudad, ha dado una rueda de prensa masiva, ha hecho reír a miles de lectores ...

Hanif Kureishi: “En una novela te puedes permitir ir a la deriva; en las películas, no”

Hanif Kureishi (Londres, 1954), uno de los grandes de las letras británicas, es un creador que se abre camino a machetazos en las almas de sus lectores, un autor que incluso ha desnudado sus sentimientos en  obras biográficas como   Mi oído en su corazón .  Hijo de paquistaní e inglesa, con el tiempo Kureishi se ha alejado de la imagen de “otro autor más que reflexiona sobre la inmigración asiática en Reino Unido”. Pero no será tan fácil que se quite el marchamo de  padre  de El buda de los suburbios . También ha sido guionista, entre otras, de  Mi hermosa lavandería,   Sammy y Rosie se lo montan o Londres me mata  (que él mismo dirigió). Ayer estrenó en España su última incursión fílmica:  Le week-end,  de Roger Michell, acidísima reflexión sobre lo que mantiene unidos a los viejos matrimonios, tras una vida marcada por las desilusiones y las oportunidades truncadas. Así que los ojillos nerviosos, chispeantes e irónicos de Kureishi...