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Mostrando las entradas etiquetadas como Platon

Raptado por las musas. La vocación literaria es una mezcla de visión y misión destinada a ordenar el caos de la vida.

Hay un hecho notorio y universal que reclama una buena explicación: por qué determinadas personas dedican las mejores horas del día, los mejores días del año y los mejores años de su vida a producir algo que nadie les ha pedido, sin que el éxito social, los requerimientos de la conciencia, el anhelo de fama o el enriquecimiento económico constituyan nunca la motivación principal. El hecho suele ser designado con la palabra vocación . Y necesita explicación porque es mencionado, invocado o apelado a cada paso por quienes lo experimentan en el interior de su personalidad —poetas, pintores, compositores, creadores, artistas, pensadores—, pero muy rara vez ha sido objeto de meditación filosófica. 1 La vocación se compone de dos momentos: visio y missio (visión y misión). Lo que perciben nuestros sentidos no tiene sentido. Nuestra experiencia del mundo es caótica, fragmentaria, y no logra conformar una unidad significativa. El mundo se parece a un puzle de mil pieza...

En honor a la Palabra

El uso de las palabras para expresar nuestra necesidad, como ese estado de cosas necesario si no puede ser de un modo distinto del que es, nos proporciona las cuerdas vocales que al silencio le hace falta. Cuando la palabra se revierte de acción deja en si un despojo, un esqueleto, la carcasa que subyace en el silencio en cumplimiento de establecer una diferenciación entre lo físico que esta por expresarse a través de las cuerdas y lo subjetivo que dormita en nuestro fuero. Esa gran afirmación que expresa Nietzsche en el Zaratustra, palabras tan concluyentes que crean mareas irresistibles a la vigencia de las ideas que volantean en nuestra cabeza “Son las más silenciosas palabras las que provocan la tempestad”. La instrumentalización de la palabra en tal sentido, nos hace encauzarnos en la protección de cuidarnos de las palabras mansas, porque de las bravas conocemos su letalidad dardiana, su totoxidad, su agilidad y habilidad de escurrirse en nuestros oídos, pero con ...