“Hallo, Hallo”, saluda la voz distorsionada por megafonía. En mitad del gran solar dejado por los cuarteles generales de la SS y la policía nazi en el corazón de Berlín no hay duda de quién se dirige a la audiencia con la dicción tajante de los voceros de Hitler. Anuncia el megáfono que esto, pese a todo, es una ópera y que tratará del Imperio de la Atlántida, donde la Muerte está a punto de abandonar su tarea. La obra de Viktor Ullmann Der Kaiser von Atlantis oder Die Tod-Verweigerung ( El Emperador de la Atlántida o La renuncia de la Muerte ) se representó este fin de semana dos únicas veces en el vestíbulo del complejo conmemorativo berlinés Topografía del Terror, sobre el terreno que ocuparon los calabozos de la Gestapo y el despacho de Heinrich Himmler. Pese a la “guerra de todos contra todos” que declara a su comienzo de la pieza el tirano Overall - Über Alles , Por Encima de Todo como Alemania en su himno nacional-, en la Atlántida nadie puede morir. Son la...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción