¿De qué trata el libro? De una reunión. De una reunión de escritores soviéticos en lo peor de la época estalinista, a finales de los cuarenta. Como en una proyección de todas las reuniones de ese tipo, que eran a un tiempo un proceso, una liturgia fúnebre y un patíbulo moderno, entre acusaciones y autoacusaciones, los hombres dejan de ser hombres y el lector se adentra en un misterio apenas tratado pero perturbador: el del escritor ante el poder, el del escritor que ha vendido su alma al diablo. Podría decirse que este es un libro escrito a cuatro manos: entremezclados con los fragmentos de una obra inacabada que Borís Yampolski tituló Asistencia obligada , encontramos las aportaciones y comentarios de su amigo, y también escritor, Ilyá Konstantínovski, a quien Yampolski confió el manuscrito poco antes de morir. En las frases directas y contundentes de Yampolski hay más verdad sobre la ética y el ambiente que se respiraba entre los escritores de la Unión Soviéti...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción