Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Critca

Dostoevsky and the christian tradition

El gran escritor ruso del siglo XIX Fyodor Dostoievski es universalmente reconocido por su profundidad psicológica y por ser un analista penetrante de la condición humana moderna. También se le atribuye amplia y justamente su anticipación profética del totalitarismo asesino de izquierda del siglo XX. Además, una variedad de pensadores religiosos influyentes, incluidos Karl Barth, Nikolai Berdyaev, Romano Guardini, Henri de Lubac y Malcolm Muggeridge, han celebrado a Dostoievsky como el escritor cristiano moderno por excelencia, un testigo luminoso de la verdad del cristianismo en medio de lo espiritual e intelectual de las  dislocaciones de la era moderna. Pero estos pensadores no siempre estuvieron de acuerdo en cuanto a la naturaleza precisa de la afirmación cristiana de Dostoievski. El drama del humanismo ateo de De Lubac(1943) presenta el trabajo de Dostoievski como el gran antídoto moderno contra el nihilismo nietzscheano. En opin...

Los limites de la racionalidad ilustrada Marx, Nietzsch, Freud

La apariencia carnavalesca en la que se encuentra habituada la sociedad moderna, y más por el canal interpretativo que ella quiere dar a conocer, replantea un nuevo discurso de pensamiento, que van más allá de los límites que trazaron los maestros de la sospecha como bien dijera Paul Ricoeur. Es un pensamiento angustioso que a todas luces presagia un abandono de realidades sin resolver, y que en cierto modo, no despunta el discurso que en su momento esbozo en su defecto la Revolución Francesa: libertad. Si el pensamiento contemporáneo se inicia con la irrupción de una nueva forma de discurso, que altera todo el edificio de la cultura occidental, llamase los limites definitorio de la filosofía, la ciencia, la política, esto nos presagia una manera cambiante de manejar la realidad, que a su vez, enmarca toda una responsabilidad de: Marx, Nietzsche y Freud. Ahora bien, atribuir una responsabilidad interpretativa de la realizada actuante a estos tres sospechosos, nos excluirí...

Plenilunio

Esta novela trata en un primer intento de buscar el desenlace y solución de la muerte de una niña de nueve años, la cual fue violada y asesinada, por el victimario y pescador que por un breve tiempo le pasó por el frente a los investigadores del caso. Este asesinato   se convirtió en un acontecimiento donde la inmediatez contrastó con el desasosiego de los ciudadanos por el temor a que ocurriese el mismo caso con otro párvulo.  El encargado de la pesquisa, tras unas series de investigaciones, descubre su pasado, que no tanto la descubre, sino que se la hace descubrir el Padre Orduña, llegando al traste de ser un miembro de la ETA y ver su final con la muerte. El traslado del inspector desde las zonas norteñas, especialmente   desde el país Vasco, para que investigara la muerte de Fátima, se produjo por las continuas amenazas que recibía él como su esposa. Tras pasado un tiempo, nuevamente el victimario vuelve actuar, ahora sobre la niña Paula, bajo el m...

El maestro del Prado

El combinado entre la ficción realista y ciertos ápices de misterio es la propuesta de Javier Sierra con su libro El maestro del Prado . La súbita experiencia que tiene Javier Sierra mientras observa La Perla, una de las obras que el museo exhibe de Rafael con un extraño personaje   en el Museo del Prado, dio lugar a tener todo un relato que a simple vista sería un detonante para atrapar nuestras emociones. Las visiones místicas, el conocimiento de arte como tal, las conspiraciones, los anuncios proféticos y todo el entramado histórico que se va deshilando a través del libro es una clara visión de lo que quería perseguir el autor al momento de ir dándonos a conocer este personaje que nos da una interpretación de las obras de un Tiziano, Rafael, El Bosco, Botticelli, El Greco, entre otros. Luis Fovel, es el personaje enigmático de quien cuelga   Javier Sierra dentro de la novela, quien interpreta las mayorías de los mensajes subliminales que hay detrás de cada pi...