No se puede decir que fuera muy expresiva ni tampoco muy original, pero fue sin duda certera. "He leído su libro y es un buen libro", le escribió Gertrude Stein a Francis Scott Fitzgerald después de su primera lectura de El gran Gatsby. "Usted ha creado el mundo contemporáneo al igual que hizo Vanity Fair y éste no es un mal elogio". Esta escritora, que se convirtió en la gran referencia cultural de la Generación Perdida en Francia y que Woody Allen ha vuelto a poner de actualidad con su última película, Medianoche en París, vio inmediatamente lo que millones de lectores han constatado desde que se publicó en 1925: que se trata de una novela irresistible e inmensa sobre las ilusiones perdidas y aquellos sueños que nos pudren pero que también nos hacen seguir adelante. Tras aquella primera lectura, Stein también constataba otra obviedad: la escritura "natural" del autor. La nueva versión de Justo Navarro, que ha editado Anagrama, respeta a fo...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción