Ante las preguntas de si realmente puede saberse si un libro es arte o sólo mercancía y si se puede explicar por qué Coetzee hace literatura y Dan Brown no, trataré de decir algo que quizás se acerque a una respuesta. Para ello me adentraré en la historia real que el gran Emmanuel Carrère acaba de comentar en el suplemento literario de Le Monde, suplemento tan vivo todavía que hasta plantea debates morales. La historia se inicia en 1970, en North Carolina, cuando el médico militar Jeffrey MacDonald, que ha sido acusado de asesinar a su esposa y sus dos hijas de corta edad, se declara completamente inocente. O es víctima de una conspiración o es un asesino de monstruosa hipocresía. Ahí entra en acción Joe McGinnis, un escritor de trayectoria lamentable, autor de libros pensados para ser best-sellers, pero de los que no ha vendido nada. Como está de moda A sangre fría, de Truman Capote, firma con MacDonald un contrato en el que le promete un terci...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción