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Mostrando las entradas etiquetadas como Amistad

Cristina Peri Rossi, escritora de la rebeldía y el deseo, Premio Cervantes 2021

Es raro recordar que la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi tiene 80 años. "La  Rimbaudcita " la apodó el poeta Ángel Rama en sus primeros años de carrera y la broma suena hoy como una invitación a la isla de los niños perdidos.  El erotismo, la transgresión, la ciudad, la construcción de la propia identidad, la amistad ... los temas que marcan los casi 60 años de literatura de Peri Rossi, son los propios de una escritora joven. Hoy, el Premio Cervantes, el más prestigioso de las letras en español, ha elegido a la autora de 'Los museos abandonados' como una manera de rejuvenecer su palmarés. El jurado del premio, presidido por el académico José Manuel Sánchez Ron, ha reconocido en Peri Rossi "la trayectoria de una de las grandes vocaciones literarias de nuestro tiempo y la envergadura de una escritora capaz de plasmar su talento en una pluralidad de géneros. La literatura de Cristina Peri Rossi es un ejercicio constante de exploración y crítica, sin rehuir el valo...

Tu rostro mañana

El fraseo nominal de sus títulos, lo hacen de alguna manera tendencia con sus novelas. Textos como: Todas las almas, Corazón tan blanco, Negra espalda del tiempo, nos crean una variable de significados, lo cual no deja de lado Tu rostro mañana. Con este texto, Javier Marías, escribe un texto denso, pues no es una novela para todo público porque requiere una lectura pausada y reflexiva, donde coloca al lector entre la espada y la pared en la forma en que leemos, demanda que lector tenga intuición y presteza mental por las cuestiones que trabaja a lo largo del escrito, donde su tema se va a fijar en el poder de la mente para crear escenarios sobre futuro anónimo, a partir de una situación específica en el presente. Una trilogía: 1 Fiebre y lanza se publicó en 2002, el segundo Tu rostro mañana: 2 Baile y sueño en 2004 y el último Tu rostro mañana: 3 Veneno y sombra y adiós, 2007, en España, que tiene como personaje central a Jacobo Deza, un hombre solitario, que vive en un...

Pisando ceniza

Las cosas solo   suceden a quien sabe contarlas, dice el narrador de este libro. Ese narrador que es un joven librero, dedicado en el Madrid plomizo de los años 70 a vender libros prohibidos en una trastienda de la calle Génova. El mismo narrador que es también el editor del poeta José Bergamín, con quien recorre España a bordo de un descapotable amarillo, a punto siempre de matarse por las curvas de Despeñaperros, siguiendo a un gitano torero que se llamaba Rafael. Y también el narrador que es un niño y luego un joven y luego un hijo pródigo en su pueblo de Burgos, oyendo las historias de los viejos en la taberna, y los recuerdos engarzados de su madre ante la tumba de su hermano. Ese narrador que pisa el bosque quemado alrededor de la casa de su infancia es Manuel Arroyo-Stephens, librero y editor impar, escritor sentimental hasta donde lo permite la anglofilia, fundador de esta editorial que hoy recoge sus relatos sin saber si son novela o autobiografía, o quizá una historia...

A propósito de Amor y Amistad. Presencia de una fugacidad.

“La amistad se cosecha porque se cultiva. Que nadie hace amigos sin hacer enemigos, pero que ningún enemigo alcanzará jamás la altura de un amigo. Que la amistad es una forma de discreción: no admite la maledicencia que maldice al que la dice, ni el chisme que todo lo convierte en basura” La complejidad contradictoria de una definición del amor, y por qué no decir, de la amistad, da como resultante una complicidad de atenuaciones de formas, que a la larga, solo nos queda decir, que es lo más próximo a nosotros mismos. Las variaciones, discrepancias o similitudes entre la familia y los amigos determinan las rutas contradictorias de nuestras vidas. Un día de estos abandonamos el hogar, y solo nos quedamos al amparo que nos recompensa la amistad, pues la amistad no le disputa a la familia los inicios de la vida.  Como diría en una ocasión Byron: La amistad es, tristemente, el amor sin alas, y si la amistad puede convertirse en amor, lo cierto que el amor rara vez se conviert...