Después de dejar atrás mi lectura del libro: Los libros del Gran Dictador , del escritor Timothy W. Ryback, cabe precisar que siendo un libro histórico, no deja de ser una biografía al Führer Adolf Hitler . Este gran líder alemán que eclipso todo un mundo, no es de menos que tenía un oficio bien marcado por la lectura. Este el gran propósito de Ryback, de dejarnos bien claro, que no solo era un militar tenaz, aguerrido, con objetivos claros, firme en su convicción, sino también un intelectual, que usó a su antojo aquellos libros que sirvieron de marco teórico para llevar a cabos sus atrocidades y puesta en funcionamiento del ideal de una raza aria. En realidad me sorprendió la capacidad de análisis de Hitler a la hora de tomar un libro, fue uno de estos lectores que pasaba largas madrugadas leyendo, esa era la mejor hora para leer, y lo hacía sobre todo en su momento de retiro en el ventanal alpino en el Obersalzberg y de donde concibió sus grandes planes. Fue un lector sin límite...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción