Diario anónimo reúne las notas del poeta desde 1959 hasta su muerte en el año 2000. El libro es una auténtica autobiografía intelectual de este hombre culto, apasionado e infatigable, siempre en busca de la perfección. La poesía de José Ángel Valente dice lo que piensa su autor, pero no quién la escribe; no al menos de un modo directo; lo cual, por otra parte, resulta lógico en alguien que sostenía que "la función del arte es llevar el caos al orden"; que hizo suya la divisa de Paul Celan, "palabra, linde de lo oscuro"; que coincidía con René Char en que "un poeta debe dejar indicios de su paso, no pruebas", y que estaba de acuerdo con Wittgenstein en que "lo inexpresable es el fondo sobre el que cuanto se expresa adquiere significado". Las cuatro ideas están apuntadas en este Diario anónimo que reúne las notas que Valente tomó entre 1959 y 2000 en una serie de cuadernos que ahora, editados por Andrés Sánchez Robayna, quien también ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción