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Mostrando las entradas etiquetadas como Fernando Savater

La profesión más noble

Mientras recorría —con las vacilaciones propias del caso a pesar del GPS— el  downtown  de Baltimore en busca de la tumba de  Edgar Allan Poe , iba rumiando su dictamen que declara a la literatura “la más noble de las profesiones. De hecho, es casi la única que realmente corresponde a un hombre”. Sin duda la única apta para el propio Poe, un escritor de vocación pura y total, al que es imposible imaginar haciendo algo diferente a lo que ocupó el breve plazo (también lo será el mío, lector, y el tuyo) de su existencia. Una antología de Poe que incluya todo lo mejor de su obra no irá mucho más allá de las 200 páginas: seis o siete cuentos, un par de poemas y una novela corta inacabada. Esa breve aportación, sin embargo, se ha revelado incombustible y fecunda. Deleita sin cesar a lectores sesudos y adolescentes, inspira a cineastas, músicos, dibujantes, diseñadores… por no hablar de los escritores que han venido después. Creo que fue  Conan Doyle  quien dijo que...

Felices los felices

El filósofo analiza las conclusiones del Módulo de Bienestar de la encuesta de Condiciones de Vida No voy a ofender a mis resignados lectores repitiendo el sobado chiste de que en este mundo hay mentiras, jodidas mentiras y estadísticas. Baste con señalar que los ocasionales dictámenes que ofrece el  Instituto Nacional de Estadística  casi nunca se convierten en el faro que me guía a través de las tinieblas exteriores, sin que por supuesto ello implique la menor reticencia sobre los profesionales que allí trabajan. Pero de vez en cuando el resultado de alguno de esos científicos sondeos me “hace soñar”, como dicen los franceses cuando algo dispara su imaginación o les pone la inquietante mosca detrás de la oreja. Por ejemplo, las conclusiones recientes del Módulo de Bienestar de la encuesta de Condiciones de Vida (ahí queda eso), cuyos detalles de elaboración ignoro aunque supongo diligentes pero cuya tónica final me tranquiliza: los españoles dan una nota media a sus...

El filósofo jovial

A propósito de la alegría, el pensamiento de Fernando Savater enseña que —nos pase lo que nos pase— vivir es mejor que no vivir, que la existencia humana resulta preferible a la pura nada U no procura no perder la oportunidad de inyectarse a diario toda la alegría posible. No extrañará, pues, que escoja ahora este objeto de reflexión por el lugar central que ocupa en el pensamiento (y el carácter) de Fernando Savater. “En el principio está la muerte”, así comienza paradójicamente nuestro filósofo un espléndido ensayo sobre la alegría. ¿Y cómo puede entonces alegrarse un mortal, mejor dicho, el ser que sabe que es mortal y que tiene con la muerte una cita segura que lo aniquila? ¿Caben juntas la lucidez y la alegría, o esta será tan solo hija de la ilusión o la insensatez? Una primera precisión se impone: la nuestra debe ser la alegría de vivir, no necesariamente de lo vivido. Y es cierto que reparar en el mero vivir es un ejercicio bien real como cuando, tras...

Octavio Paz, el poeta y pensador de la libertad

Detrás del nombre de  Octavio Paz  está la poesía. Delante, sus poesías, sus críticas, sus pasiones, sus pensamientos, sus ideas de libertad y democracia, sus reflexiones sobre el pasado y sus efectos en el presente y el futuro. Su mirada oscilante sobre el tiempo poblado de seres como él, personas, simplemente personas organizadas en sociedad para vivir y avanzar. Y más adelante las palabras sobre él, como las pronunciadas este martes por escritores como Mario Vargas Llosa y Jorge Edwards, filósofos y escritores como Fernando Savater, ensayistas como Enrique Krauze y políticos como el expresidente de España Felipe González. Cinco referentes de la cultura y la política contemporánea en español reunidos para homenajear al escritor mexicano en el centenario de su nacimiento (31 de marzo de 1914-19 de abril de 1998). Lo hicieron en el coloquio  Siglo XXI, la experiencia de la libertad.   Homenaje a Octavio Paz, celebrado en Casa de América, de Madrid, y organizado ...

Risa floja

No seré yo quien vaya a quejarse de que reine el buen humor en este país. O por lo menos de que haya cada vez más ganas de reírse, aunque a veces la cosa nos recuerde un poco pasados tiempos escolares: en el aula el que menos sabe es el más propenso a soltar la carcajada, venga o no a cuento. Pero lo cierto es que cada vez más gente prefiere los informativos humorísticos a los serios, las sátiras a los reportajes y en general la pícara maledicencia, sobre todo cuando hay políticos o próceres por medio, al aburrido pensamiento crítico. Socialmente todas las culturas han considerado indispensable la burla de la sociedad, la autoparodia. La ritualización de esa gran carcajada irreverente en tiempos medievales ha sido estudiada por teóricos como Mijaíl Bajtin o Johan Huizinga, aunque separar lo lúdico de lo serio no siempre fue fácil: en la Venecia de la decadencia, el carnaval se prolongaba cada vez más meses al año, todo el mundo acudía disfrazado a sus quehaceres y los magistrados ...

Otra asignatura pendiente

Me parece muy bien que el Ministerio de Asuntos Exteriores haya preparado un dossier titulado  Por la convivencia democrática ,  destinado a facilitar a nuestras sedes diplomáticas un argumentario que sirva como réplica a la activa, si bien no demasiado fructuosa, propaganda del nacionalismo catalán en Europa. Es un trabajo que puede resultar sin duda útil. Pero ante su mismo título o el de algunos de sus apartados (Sobre la lealtad a los ciudadanos y a las instituciones,   Por la concordia frente a la voluntad de no convivir: exigencias de la ética cívica , etc…) me pregunto si ahora el Gobierno no estará por fin echando de menos la asignatura de Educación para la Ciudadanía que ha  eliminado del bachillerato  para complacer a la clerigonza más reaccionaria. Claro que tampoco resultan más fiables quienes como los socialistas la reclamaron indignados para luego demostrar diariamente en Cataluña o el País Vasco que no la han estudiado muy a fondo. A no ser que...

Savater pone los puntos sobre las íes en educación, cultura y periodismo

Desmitificar para consagrar. No hay que estar al socaire del encuentro de los tiempos arremolinados que vienen del futuro y del pasado. Al contrario, hay que ponerse de cara a ellos. Por eso  Fernando Savater  llama a rebato al Gobierno, instituciones culturales, medios de comunicación y ciudadanía en general para preservar y mejorar.. la educación (“Educar no es solo preparar empleados”), la lectura (“Es ante todo placer, se contagia, no se impone”), la cultura (“Como creación e industria necesita protección”), la creación artística (“No se le puede dejar a uno sin el suplemento del alma”), y el papel de los medios de comunicación (“No deben competir con la irresponsabilidad de Internet”). Todo ello para reducir los riesgos de erosión que amenazan con colonizar el pensar y el reflexionar. Savater, el filósofo español más relevante, recuerda que lo esencial es el contenido de las cosas, el soporte es solo el medio. No hay que desviar el debate sobre si analógico...

Dar caña

De vez en cuando, un conocido me recomienda algún blog o que escuche a un tertuliano mediático. “¿No lees lo de Fulano? ¿No sigues a Mengano?”. Cuando le insinúo que mi opinión sobre el referido es de ignorancia en el más piadoso de los casos y deplorable en los demás, se encogen de hombros lamentando lo mucho que me pierdo: “Pues da una caña…”. Ya sabemos lo que es “dar caña” (en otras épocas “dar leña” o “dar cera”): proferir enormidades truculentas e insultantes que acogoten sin miramientos al personaje público detestado, sea del gobierno o de la oposición. Lo de menos es que tal demolición esté bien fundada, solo cuenta que utilice munición del más grueso calibre y que no condescienda a ningún miramiento con su víctima. Si además el cañero ha sido bendecido por los dioses con un humor chocarrero y grasiento de la peor baba, mejor que mejor. El que da mucha caña funciona como un resorte a favor de los suyos y contra quienes le disgustan: basta que aparezca en lontananza la siluet...

El príncipe de Ascot

Para Roberto López, campeón. En el mundo hay gañanes que triunfan y príncipes que fracasan, pero sólo cuando un príncipe triunfa se abre la ventana del reloj de la vida y sale el pajarito entusiasmado dando vivas a la creación. Henry Cecil fue en sus dos últimos años "sir Henry" pero desde mucho antes de recibir el título nobiliario pertenecía para nosotros los turfistas a la aristocracia del deporte hípico. Es decir, que no sólo lo teníamos por el mejor sino que creíamos firmemente que había nacido para ser el mejor. De su curriculum no hay dudas, porque ganó veinticinco clásicas (entre ellas nada menos que cuatro Derbys y seis Oaks), así como setenta y cinco pruebas en la semana de Royal Ascot en junio, el récord absoluto. Durante cierto tiempo fue verdad lo que dijo Ahmed bin Salman, propietario de Oath, su último ganador de Derby: "Ganar carreras clásicas en Inglaterra es cosa fácil. Basta comprar un caballo decente y enviarlo para que lo entrene a Henry Cecil...

El contemporáneo esencial

Creo que se ha infravalorado el papel de los inquisidores en la promoción de las más interesantes obras literarias. Oscar Wilde señaló que lo más decisivo de la literatura moderna se encuentra en los libros que no debían leerse. Para quienes crecimos y tratamos de desarrollarnos intelectualmente bajo la dictadura gazmoña y obtusa del franquismo, las fobias de los censores nos sirvieron a menudo como pistas para encontrar los autores que más necesitábamos. Franco era, heráldico, el Centinela de Occidente, pero en las garitas de la censura bibliográfica los que montaban su guardia prohibitiva eran los clérigos. Los mismos, por cierto, que hoy reclaman con vehemente elocuencia la libertad en la enseñanza que antes tanto obstaculizaron y que se alzan contra asignaturas “adoctrinadoras” como la Educación para la Ciudadanía pero siguen queriendo adoctrinar religiosamente en las escuelas… En aquellos tiempos, dos jesuitas —¡qué le vamos a hacer!— se sucedieron en la publi...

Savater y su apuesta por la libertad reciben un homenaje en México

México, 19 abr (EFE).- Fernando Savater recibió hoy el Premio Internacional de Poesía y Ensayo Octavio Paz en un acto que sirvió para ensalzar la figura de ese filósofo español, su apuesta por la libertad de pensamiento y hasta su gusto por las camisas floreadas. A Savater, de 65 años, le fue concedido el premio el 16 de noviembre pasado, y hoy lo recibió en un homenaje que también sirvió para recordar la figura del poeta mexicano Octavio Paz (1914-1998) y la estrecha amistad que mantuvo con el filósofo español. "Es el pesimista más alegre que conozco", afirmó el historiador y ensayista mexicano Enrique Krauze, presidente del jurado que concedió el premio a Savater, en una breve semblanza de este autor. "Piensa, cree, sabe que todo termina mal, pero sabe también que mientras llega la cita postrera nos quedan muchos refugios gozosos", agregó Krauze. El autor de obras como el ensayo "Ética para Amador" y novelas como "Los i...

Fernando Savater califica al populismo de "la democracia de los ignorantes"

México, 19 abr (EFE).- El filósofo español Fernando Savater sostuvo que una de las amenazas que enfrenta la democracia en el mundo la constituyen las "versiones degradadas" de la misma, entre las que mencionó el populismo, al que calificó de "la democracia de los ignorantes". Durante un foro convocado por la emisora local W Radio en un hotel de Ciudad de México, donde respondió preguntas de asistentes y radioescuchas, el también escritor dijo esperar que "la democracia se abra camino, sobre todo porque es un régimen inestable , pero por otra parte muy resistente". "Es tan difícil sostener una democracia en tiempos complicados como acabar definitivamente con los deseos democráticos de la gente una vez que conocen lo que es", dijo Savater al ser consultado sobre si él considera que en tiempos de crisis el autoritarismo, ya sea de izquierda o de derecha, tiende a consolidarse. El autor de decenas de obras, entre ensayos fi...

Cuatro días en Europa

15 de marzo. Llego a Roma, aún trepidante por la elección del nuevo Papa. Los periódicos españoles hacen florilegios de urgencia de los pensamientos más hondos y prometedores del ungido. Mi preferido: “Si dejamos de caminar, nos paramos”. ¡Y estas cosas se le ocurrían ya antes de tener ayuda especial del Espíritu Santo! Preocupación entre los columnistas —mayor cuanto menos piadosos son—, sobre si a partir de ahora la Iglesia conectará mejor “con los problemas de nuestro tiempo”. Que yo sepa, siempre lo ha hecho: en España incluso suele formar parte de ellos. Con lo que jamás conecta ni conectará es con las soluciones a tales problemas. Los periodistas italianos llevan muy a mal que yo no quiera contestar nada sobre el nuevo Papa. ¡Pero si habla español! Eso nos es tan raro, salvo en España. Niente a dire, niente a dire… A punto estoy de recomendarles, ya que tanto les gusta el español, que lean el recién traducido Diccionario de ateos (Laetoli), de Sylvain Maréchal, s...

Don Arturo, Fausto, Don Juan

Esta comedia de Savater fue escrita para la TVE de hace dos décadas. Entonces se representó como Un paso en falso . Posteriormente cambió su nombre por el de El tropezón y ahora se nos presenta como El traspié , tras una última revisión del autor. La imagen que sugiere del título no ha variado apenas; con lo cual, suponemos que el contenido de la versión actual tampoco difiere en exceso de aquélla que interpretó Amparo Larrañaga en 1988. ¿Pero qué es El traspié ? En primer lugar, una comedia filosófica. Y en segundo término, una curiosa inversión del mito de Fausto, con un discreto asomo del Don Juan de Tirso. La madre de Schopenhauer, a cuyos salones acudía Goethe, siempre deploró el carácter irritable y soberbio de su hijo. Y en efecto, es un Schopenhauer viejo, fatalista, misógino y coqueto, quien aquí se deja retratar, una tarde de 1859, por la joven artista Elisabet Ney. Mientras la escultora trabaja (Ney era sobrina del mariscal napoleónico cuyo fusilamiento retr...

Fernando Savater: “Ahora el teatro ha vuelto a valorar la palabra”

Frankfurt, 1859: Elisabet Ney, una joven escultora de 24 años, trabaja en el busto de Arthur Schopenhauer en la casa del filósofo. Mientras posa, charlan amigablemente. Hacia el final de su vida, tiene más de 70 años, la fama empieza a sonreírle al pensador. La belleza y la inteligencia de la muchacha, además, lo tienen seducido hasta el punto de que ha atemperado un tanto su radical misoginia. Por lo que se refiere a su célebre pesimismo, sigue como siempre. “Al principio todo es un frenesí de deseos y un éxtasis de placer sensual; pero después llega el turno de la frustración, la paulatina destrucción de nuestros órganos y el marchitamiento de las ilusiones”, le dice a la joven. Y apunta: “¡De la fragancia de las rosas al agusanado hedor de los cadáveres!”. “Hace 25 años, hacia 1988, escribí esta pequeña pieza sobre Schopenhauer”, recuerda Fernando Savater. Anagrama la acaba de rescatar, se titula El traspié . “Había entonces dos programas de televisión dedicados ...

Tomarse libertades

Puede que no haya palabra más voceada que "libertad" a todo propósito, venga o no a cuento, y que permanezca sin embargo peor entendida. En el terreno filosófico la libertad se llama libre albedrío y ha conocido varios intentos exterminadores, que antaño venían de la teología y hoy de la divulgación científica, es decir en ambos casos de saberes algo borrosos, coloristas y propensos a la truculencia intimidatoria. Tomemos por ejemplo Incógnito (ed. Anagrama) del neurocientífico David Eagleman, obra muy entretenida, que se propone revelar "las vidas secretas del cerebro" (no tan secretas, claro, gracias a él como Los misterios de las catedrales dejaron de serlo después de que Fulcanelli escribiese dos volúmenes sobre ellos). Según parece entre esos secretos revelados no tiene lugar el libre albedrío: más allá de la ilusión psicológica de actuar por nosotros mismos, todo es determinismo genético y cultural. Convendría leer también por si acaso El mit...