Lo cotidiano coincidió con la oquedad. Hoy día fue uno de estos días donde lo fastidioso, lo penoso, lo sórdido se hizo fragmentar en angustia e impotencia, no es que haya asumido la postura de Gregorio Samsa (La Metamorfosis) que tras un sueño intranquilo, háyase trasformado en su cama en un monstruoso insecto no identificado, aunque algunos tengan sus impresiones, pero la mañana me ha resultado bochornosa, irregular, especulativa, donde los peores aspectos de la angustia y la impotencia hicieron arrancar el sentimiento más preocupante que todo amante a algún hobby, oficio, tarea, dedicación, pasatiempo o afición, como quieran llamarle, pueda tener. En el transcurrir de la historia, la vigorosa reflexión que alienta el arte y la escritura ha traído consigo la reminiscencia que enlaza una cadena de sueños e impresiones que nos unen a aquellos artífices. Las grandes hazañas, labores, vítores, propuestas de aquellos que han dejado en letras sus ideas, en algún momento han...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción