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Mostrando las entradas etiquetadas como Julio Camba

Sobre casi nada

Camba fue un articulista de pulso vibrante, ocurrente como pocos, divertido como poquísimos, melancólico como buen gallego. [...] Sus artículos son en realidad pompas de jabón: Camba no intentaba adoctrinar ni dilucidar incógnitas sociológicas pasadas o presentes, sino juguetear -igual que un gato juega con un ovillo de lana- con la realidad, reducirla a un chascarrillo ameno, con la atención puesta en el detalle y no en la panorámica. Practicó con maestría indolente el arte de la reducción al absurdo, que suele ser la consecuencia de un procedimiento lógico. [...] Por lo demás, su prosa -tan tersa, tan naturalmente concisa- presenta la virtud de la diafanidad, de la difícil transparencia: nunca se le embrolla, jamás se le desdibuja. Sobre la pereza  ¡Terrible tarea la tarea del escritor! Trabajando constantemente bajo la inspección general, ¿qué diferencia hay entre él y esas señoritas que, detrás de una vidriera, lían pitillos o escriben a máquina a la vista de ...

Maneras de ser periodista

Julio Camba no creía en la inspiración, ni en las facultades de Periodismo, ni el poder evocador de la naturaleza. Sabía que la columna de periódico es la medida de todas las cosas, y que todo lo que sucede en el mundo es susceptible de «acabar reducido a una superficie literaria de 150 centímetros cuadrados». Y a eso se dedicó el autodidacta Camba durante toda su vida, desde las páginas del anarquista Tierra y Libertad al regio y conservador ABC. Por el camino, a base de luminosidad, ironía y mucha tijera, fue perfilando la «fórmula mágica» que le convirtió en el periodista más leído de su tiempo. Grafómano involuntario (tenemos razones para sospechar que, en más de una ocasión, hubiese «preferido no hacerlo»), Camba no pasó por alto en sus columnas las penurias y rutinas y vicios del oficio de periodista. Este volumen recoge esos artículos -muchos de los cuales no se habían publicado hasta ahora en libro-, que pueden leerse como una suerte de antimanual desmitificad...