¿Sabría ese niño Dios que sobrevivió a su hermano mellizo que su madre lo abandonaría en el momento de su paso a la eternidad, y que por ello moriría asediada de remordimientos? Todos son voces alrededor de la leyenda bíblica. Una historia que no descansa en paz. Veintiún siglos después las voces siguen alrededor de Jesús y María. Voces que van y vienen, que entran y salen del mito para agrandarlo y volverlo más enigmático. Aunque sea desde la desacralización. Los últimos en hacerlo han sido Ricardo Menéndez Salmón en Niños en el tiempo (Seix Barral), con un capítulo clave de la infancia de Jesús, y Colm Tóibín en El testamento de María (Lumen), con una ancianidad de la virgen que “va contra el mito”, según el propio autor irlandés. Dos novelas aplaudidas por la crítica que reescriben el Nuevo Testamento al añadir episodios y coincidir en un Jesús y María (respectivamente) en uso del mayor regalo dado por su Dios: la racionalidad. Hijo y ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción