La construcción interpretativa que pudiéramos hacer a los textos de E. M. Cioran, es sobre manera crearnos un producto de movimientos conceptuales profundos, no profundos porque lo que podríamos aportar, sino por la reflexión que este hace a la vida, por tal sentido y en común, muchos de los estudiosos lo llaman el filosofo del suicidio o el profeta del suicidio. Si es por criticar al texto iríamos por múltiples aproximaciones y sentidos. Ese maldito yo es un panorama fragmentario o aforista, partiendo desde la critica aguda sobre el mundo en todos los aspectos y elementos existenciales que lo adornan, donde perpetúa una coartada de ejercicio critico trivial, llegando al punto formulario de un cuestionamiento donde todo es posible. Este libro está compuesto por profundas reflexiones filosóficas, a su vez, divididas en seis secciones, donde en el trazo de nuestra lectura nos percatamos que muchos de estos títulos no tienen relación con lo descrito. Cabe destacar, ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción