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Ese maldito yo

La construcción interpretativa que pudiéramos hacer a los textos de E. M. Cioran, es sobre manera crearnos un producto de movimientos conceptuales profundos, no profundos porque lo que podríamos aportar, sino por la reflexión que este hace a la vida, por tal sentido y en común, muchos de los estudiosos lo llaman el filosofo del suicidio o el profeta del suicidio. Si es por criticar al texto iríamos por múltiples aproximaciones y sentidos.

Ese maldito yo es un panorama fragmentario o aforista, partiendo desde la critica aguda sobre el mundo en todos los aspectos y elementos existenciales que lo adornan, donde perpetúa una coartada de ejercicio critico trivial, llegando al punto formulario de un cuestionamiento donde todo es posible. Este libro está compuesto por profundas reflexiones filosóficas, a su vez, divididas en seis secciones, donde en el trazo de nuestra lectura nos percatamos que muchos de estos títulos no tienen relación con lo descrito.

Cabe destacar, que en la producción textual de E. M. Cioran, no tan solo en Ese maldito Yo sino en los demás, conceptúo toda un estructura que a los ojos de la iglesia lo dieran como parte de la lista negra de esta institución durante la dictadura del general Franco en España, por el supuesto acto blasfemo y contradictorio contra el cristianismo. Pero la actitud que vieron en él es otra dimensión de lo que fue Cioran, un pensador irónico, con una visión oscura y pesimista del mundo.

“La gente me produce asco, tengo asco hasta de mi mismo. Deseo una destrucción completa de todo lo humano, incluidos ellos e incluido yo, ya que no soy especial ni mejor que ellos. Soy una mierda mas puesta en este mundo sin mi aprobación”

Al ser un libro con aforismo, en él están difuminado muchos temas, donde sobre sale el yo como materia prima de su filosofía, como un todo, que se desgarra entre el juego roturado de mundo y sus interpretaciones, de sus perplejidades y banalidades. “El hombre olvida con tanta facilidad que es un ser maldito porque lo es desde siempre”

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