Me parece muy bien que el Ministerio de Asuntos Exteriores haya preparado un dossier titulado Por la convivencia democrática , destinado a facilitar a nuestras sedes diplomáticas un argumentario que sirva como réplica a la activa, si bien no demasiado fructuosa, propaganda del nacionalismo catalán en Europa. Es un trabajo que puede resultar sin duda útil. Pero ante su mismo título o el de algunos de sus apartados (Sobre la lealtad a los ciudadanos y a las instituciones, Por la concordia frente a la voluntad de no convivir: exigencias de la ética cívica , etc…) me pregunto si ahora el Gobierno no estará por fin echando de menos la asignatura de Educación para la Ciudadanía que ha eliminado del bachillerato para complacer a la clerigonza más reaccionaria. Claro que tampoco resultan más fiables quienes como los socialistas la reclamaron indignados para luego demostrar diariamente en Cataluña o el País Vasco que no la han estudiado muy a fondo. A no ser que...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción