Ampliamente documentado en las crónicas y recreado después en novelas o filmes como el célebre y espléndido de François Truffaut, el caso del enfant sauvage de Aveyron ha ejercido una perdurable fascinación en el imaginario contemporáneo que deriva en primer lugar de lo pintoresco de la historia, pero también o sobre todo de sus implicaciones morales. El último escritor en acercarse a ella ha sido el norteamericano T. C. Boyle, que recoge la desdichada peripecia del niño-bestia en esta hermosísima nouvelle - Wild Child (2010)- donde traza un retrato veraz y conmovedor de la criatura, al tiempo que evoca el impacto y los debates que suscitó su descubrimiento en la Francia posrevolucionaria. Hallado en las postrimerías del siglo XVIII por tres cazadores del Languedoc que lo encontraron en un bosque, donde sobrevivía completamente asilvestrado, el llamado Victor se presentaba como una oportunidad de oro -pocos vieron al ser humano- para refutar o bendecir las ideas de Rous...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción