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Mostrando las entradas etiquetadas como Francia

“No me gustan los libros”: ¿y si los institutos contribuyen a que los alumnos dejen de leer por la forma en que se enseña literatura?

Los temarios siguen anclados en obras medievales españolas y del Siglo de Oro. Países como Francia han dado un vuelco a la materia para conectar con los adolescentes. “Tenemos que leer muchos libros de época medieval, y que sean siempre tan antiguos echa para atrás”, dice Rubén, de 16 años, sentado en la biblioteca del instituto público Serpis, en Valencia. “Y como son obligatorios, hay compañeros que llegan a odiar la lectura. Dicen: ‘No me gustan los libros”. Los datos muestran que la afición por la lectura sufre una grave crisis  entre los 15 y los 18 años . El porcentaje de lectores frecuentes cae 24 puntos en esa franja de edad respecto a la población de 10 a 14 años, pasando del 77% al 53%, según el promedio de los barómetros publicados por la  Federación de Gremios de Editores de España  en el último lustro. Y pocos de los que dejan de leer en esa etapa vuelven a hacerlo después. El abandono se atribuye normalmente a la dinámica vital de la adolescencia, a la compe...

No es país para poetas subversivos

Francia celebra con discreción el bicentenario de Baudelaire, autor que nunca encajó en la categoría de gran escritor nacional   En el Panteón reposan los grandes hombres de la patria (y algunas mujeres). Entre ellos figuran Voltaire, Rousseau o Victor Hugo. El pasado otoño, un grupo de intelectuales lanzó una petición para que los restos de dos autores de perfil menos canónico, por antiburgueses y homosexuales, como Verlaine y Rimbaud  fueran trasladados al templo laico de la República . Una petición que Emmanuel Macron, con potestad sobre esa exclusiva lista de invitados,  rechazó para no ir en contra, según dijo, de los deseos de sus descendientes , reacios a que entraran en el gran mausoleo como pareja de hecho  protogay. Nadie se acordó, sin embargo, de su principal precursor, Baudelaire, un poeta más leído y más conocido, mayor en todos los aspectos, para quien nadie ha reclamado nunca un cambio de sepultura. “Eso no sería posible. Habría desencadenado reaccion...

Una tienda en París

“Esta historia es casi verdad“   “Nada se había movido en años. Lo más  exótico que hacía  era coleccionar en una maleta un trocito de tela de todos los vestidos que he llevado en mi vida“ El comienzo de la formación y del remontarse desde la inmediatez y permanecer en sí  mismo, en lugar de permanecer en la cosa y entregarse a lo que uno siempre ha tomado por criterio de lectura, nos hace enjuiciar lo textual. Es fácil enjuiciar el contenido y su consistencia, pero ese largo camino nos lleva a lo difícil a emitir nuestro criterio del texto.  El texto que aquí presentamos, el cual de arrancada da inicio con dos pequeños fragmentos, Máxim Huerta nos regala su tercera novela. Una novela cargada de casualidades y coincidencias, independiente  de algunos elementos como ambientación de la París  de años 20, donde las noches creaban un olvido de las penurias de la Gran Guerra, de dejar a un lado la horrible crisis. Un Paris bohemio, colmad...

Napoleon. Stendhal

«Se trata, en efecto, del hombre más grande aparecido en el mundo desde César.» Por lo general, ese ser atrincherado al triangulo de una esquina, busca en la imaginación un refugio en lo sensible, pero siempre con la esperanza de que lo sensible pueda disipar algún aliento de proposiciones que socaven las mas estériles ideas del imaginario milagroso del ser que satisfaga la devorada hambre de ilusiones de un héroe que siempre la historia, y mas que la historia, en palabras de Stendhal: Napoleón viene a ser su Dios, su héroe.   Napoleón fue una suerte de Mesías. Con este escrito dividido entre dos deseos inconclusos, no por no haberle dado el final a un andamiaje de cotidianas percepciones de la realidad que vivió Stendhal, sino más bien por ese ilusorio deseo de apuntalar de manera demostrativa que ese héroe era mas de lo que una de esas meticulosas mentes del momento detractaba o ensalzaban a Napoleón. Ambos proyectos salen a la luz tiempo después de su muerte, se po...

La identidad como desdicha

Leo desde hace décadas a  Alan Finkielkraut , le he acompañado en algunos espacios públicos y padecemos más o menos la misma edad, con ventaja por su parte. Nunca he considerado una pérdida de tiempo seguir sus razonamientos, los compartiese o no, lo cual ya es más de lo que puedo decir de la mayoría de mis colegas de oficio. Y por supuesto he aprendido no poco de él. De modo que ahora, ante su último libro  La identidad desdichada  (Alianza), las declaraciones polémicas que lo rodean y los anatemas que lo han fulminado, me siento “con el corasón partío”, como dice la copla. El libro es un lamento sobre una cierta identidad francesa que se va perdiendo por falta no se sabe muy bien de quién ni de qué: por desidia, por deseo de tratar al que llega de fuera mejor que al que siempre estuvo aquí, por vergüenza de lo propio ante exotismos prestigiosos sólo por ser diferentes. Tampoco la identidad francesa cuya pérdida se deplora tiene perfiles demasiado claros. Uno de los...

Las muchas lenguas de Kundera

La primera novela de  Milan Kundera ,  La broma,  es la historia de cómo una ironía leída por quien no debería –escribir en una postal “El optimismo es el opio del pueblo”– arruina la vida de su protagonista en la Checoslovaquia comunista. La última,  La fiesta de la insignificancia  –que su editorial en España, Tusquets, saca a la calle el 2 de septiembre– relata en uno de sus capítulos como Stalin relata una historia que puede ser, o no, un chiste, aunque descubrirlo no es sencillo: si por casualidad no es un chiste y es un delirio de dictador, puede costar la vida al que se ría a destiempo. En medio, transcurre la vida de uno de los escritores europeos más importantes del siglo XX, cuya existencia podría ser definida como una gran lucha contra un mundo que ha perdido el sentido del humor. Los chistes son un ángulo magnífico para contar la historia del comunismo en Europa Oriental y la URSS: “Qué hay más frío que el agua fría en Rumania? El agua caliente”...