El novelista traza en ‘Melvill’ una fascinante biografía fabulada del progenitor del autor de ‘Moby Dick’. Llamadle Rodrigo. Rodrigo Fresán toma asiento en una mesa de la terraza de la librería Central de Barcelona y es imposible no pensar en Ismael. No solo porque estamos aquí para hablar de su última novela, Melvill (Penguin Random House) , una elucubración literaria llena de recovecos y guiños que toma como pretexto la figura de Allan Melvill, el padre de Herman Melville (la madre, Maria Gansevoort, añadió la “e” final, por darle empaque al apellido y para escapar de los acreedores), sino porque Fresán mismo recuerda hoy en su aspecto a un marinero del Pequod. Lleva un gorro de lana y una combinación de sudadera y abrigo largo que sugiere aquel extravagante guardapolvo, el grandissimus , confeccionado con el prepucio de una ballena y con el que se reviste el trinchador para su faena de despiece en el capítulo XCV de Moby Dic...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción