Manuel Vilas está convencido de que la inmortalidad es un logro social, y la mortalidad una lacra. Vivimos en una sociedad obsesionada por sobrevivir: a las enfermedades, a la sociedad, a la familia, a las costumbres sociales. Sobrevivir a la vejez y a los desastres naturales. Este filólogo, poeta satírico, escritor del siglo XXI y sociólogo por placer, ha conseguido que tan solo dos meses después de la publicación de su novela, Los inmortales (Alfaguara), se haya traducido al francés bajo el título de On air . En ella hace una caricatura de nuestro tiempo a través de una serie de personajes imperecederos, que viven de incógnito en un mundo finito. “Estos inmortales son cómicos. Así pinto nuestro tiempo y buceo en las alienaciones de nuestro presente”. Dice que no le obsesiona la muerte, sino saber qué es la vida. “Lo único que me preocupa es el hecho de que se desvanezca el gozo de estar vivo”. En las redes sociales y blogs, a Manuel Vilas (Huesca, 1962) se le co...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción