La biblioteca infinita es más pequeña que un libro. Está disponible en un dispositivo móvil, una tableta o un ordenador con acceso a Internet y con una buena memoria. Para completar al agobiado lector, la comunicación oral y a horarios prudentes ha sido desplazada por chats y mails que se cruzan sin ningún protocolo establecido. Así que el problema no es tanto de oferta de lectura sino de tiempo para leer. De eso se dieron cuenta los creadores de Spritz , una nueva aplicación que promete acelerar la lectura dándotela a bocados. Una lectura que sin duda merece dedicarle tiempo es la de la Revista de Libros , que este año se presenta remozada, con la intención de entregar cuatro ensayos y doce reseñas literarias por mes. Otra revista cultural que se merece tiempo es Turia, que este mes se ocupa de traernos episodios inéditos de Madame de Bovary, que fueron suprimidos por el mismo Flaubert en la edición que conocemos. ESTADOS UNIDOS Quienes seguimos aferrados al libro como objeto...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción