Los desastres no son inevitables. No cuesta nada concebir un universo paralelo en el que Adolf Hitler se dedica a pintar acuarelas, Josif Stalin se queda en el seminario y Javier Clemente va a Leverkusen, en los suburbios de Colonia, a jugar al fútbol. En ese universo, libre de Auschwitz y del gulag, Valverde marca un gol en Leverkusen, el Espanyol levanta su primer trofeo continental y el mundo es más feliz. El libro que firma Enric González sobre el Espanyol de Barcelona traza un recorrido por la historia del equipo blanquiazul, y explica el proceso a través del cual se construyó la identidad del club: "Mientras los vencedores inventaban su historia, el Español no inventaba nada. Y se encontró a la sombra de la historia ajena. Si el Barça simbolizaba el antifranquismo y el catalanismo, el Español, su vecino y rival, debía simbolizar lo contrario. Lógico, ¿no?". Además, el libro recoge algunas escena avistadas desde una grada del viajo estadio de Sarrià, ...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción